Abalacia... un sitio destinado a la reflexión sobre asuntos de bajísima trascendencia...

viernes, 13 de mayo de 2011

Soy muy original.

Post dedicado a la memoria de V.M., co-creadora, como los de Sedal.
No se murió, pero tiene muy buena memoria.


Todos hablamos del facebook. No me parece mal hablar del Facebook. Es un fenómeno muy reciente que afecta a una gran porción de la sociedad. No hablar del facebook o no tener facebook también es hablar del facebook, porque tomás partido, lo conocés, sabés de qué se trata. Está ahí, y hacerte el pro diciendo que no tenés facebook, es de pedante e ingenuo, así que hacete un facebook y ponete a leer esta entrada por favor. De toda la gente que conozco en esta broma que algunos llaman “vida”, la mayoría tiene facebook. Los que no tienen facebook suele ser porque se conocen bien y tienen miedo de que se les arme quilombo. Porque, se sabe, el facebook te junta el ganado. Los piratas tratan de evitarlo, y hacen bien, porque el facebook es el fin de la privacidad. Como decía, todos tienen una opinión sobre el facebook, buena o mala, conspirativa o relajada.

En mi caso, como persona que tiende a relativizar la mayoría de las cosas, opino que el uso que les des al facebook depende de lo salame o sagaz que seas. Si sos un salame en la vida real, vas a tener un facebook de salame. Y si en la vida real sos astuto y mordaz, pues tu facebook tendrá cualidades mordaces y astutas. A esto le llamaremos “El silogismo librofacial”, a los únicos efectos de sonar importantes.


A este flaco claramente no le gusta.



Y sobre esto quiero hablar, sobre el uso que la gente le da al facebook. Con la colaboración de mi secuaz cibernética a quien llamaremos, pese a que es mujer, “Valentín Martínez”, hemos diseñado un listado detallado de los perfiles psicológicos más nefastos, peligrosos, vergonzosos e hilarantes del facebook. Lo que sigue son las conclusiones que yo extraje de una muy rendidora sesión de chat que tuvimos semanas atrás.




Fui a ver esta obra porque actuaba una amiga muy querida. Es una bosta, no vayan.


Algunas categorías son obvias y todos las conocemos, y otras son ejemplos aislados que mi propia experiencia ha recogido, o reculeado.

1) El que pone detalles de su vida que a muy poca gente le importan.

Es el contacto (generalmente mujer, generalmente obesa, generalmente desesperada por atención) que anda poniendo cosas de su vida como si a TODOS sus contactos del librofacial le interesara un ápice de su mierdera existencia. Dentro de esta categoría encontramos a alguien peor, que es el que codifica, que pone mensajes cifrados para ser interpretados por quien corresponda. Un día te vas a conectar al facebook y lo vas a ver: una conchuda o un sorete que dice “Nunca pensé que esto pudiera terminar así…” o un “yo sí… ¿vos?”. Si sos una vieja puta y conventillera, vas a pensar “¿Qué cosa? ¿Con quién? ¿Por qué puso eso? Qué intriga”, aunque lo más probable es que te chupe un huevo, pero bien un huevo, y que te preguntes “¿Por qué motivo tengo que leer esta boludez que pone esta hija de un reviente paraguayo?” Sin embargo, no te olvides: el facebook no tiene la culpa. La culpa la tiene esa hija o hijo de puto. Yo no entiendo por qué carajo, si quieren hacer eso, no tienen al menos la decencia y el altruismo de rajarse un buen corchazo en el centro del balero. En serio lo pregunto. Voy a mi facebook y en 4 minutos encuentro un ejemplo redondo, idóneo y óptimo.

Fíjense: "...Mirando Tele, tomando mate y charlando y definiendo algo con mamá.. Te amo má! Gracias por creer en mi y por tu apoyo incondicional :)". Claro que si yo elijo la opción “Comentar”, y le digo la posta, le explico que a nadie le chupa un huevo lo que esté haciendo con la vieja ni con nadie, y que escribir esa pelotudez sólo sirve para demostrar que tiene el coeficiente intelectual de una oveja; si yo hago eso, digo, el malo de la película soy yo, y paso a ser un paria 2.0. Yo les digo a todos: TÍRENSE A UN POZO!! Es que la gente quiere mostrar quién es, quieren que la gente piense "qué sensible, qué familiera, qué unida a su vieja, qué poco mambo”. ¿Qué onda? ¿No les parece extraño todo esto? ¿Es una falta total de personalidad, o simplemente un defecto cerebral? Creemos que nadie en la vida los hizo sentir especiales, jamás. Nunca. Ni sus abuelos, ni la tía toti, ni la vecina. Nadie. Nunca. O sea, absolutamente nadie en ningún ámbito... onda, ni el jefe. Ni los obreros le gritan en la lleca, nada.

2) La mujer sola.

Esta calaña de mujeres pueden llegar a sacar lo peor de mí, y de cualquiera. Yo lo sé, y por eso te lo estoy informando, porque me parece importante que lo sepas. Son minas que están solas. No importa si tienen novio o no, son mujeres solas. O sea, una mina que cuando consigue compañía no puede hacer otra cosa que tratar de que todos vean que tiene compañía... es sola. Incluso cuando las mandan a cagar, hacen todo el show, porque si está en la fase de cortar, es porque tuvo novio, y a ella le interesa que los demás lo sepan. Necesitan imperiosamente que todos piensen que no están solas, y eso es justamente ¿por qué? Sí, acertaste. Porque están solas. Es muy frecuente que los novios de estas personas sean irreversiblemente estúpidos. Vamos! Más de una semana no podés tardar en darte cuenta de que tu novia tiene serios problemas psiquiátricos. El flaco en lugar de avivarse de que la mina es una lunática, se cree Gardel y Lepera por ser el trofeo que la psicótica esta anda mostrando. Presumo que todo eso provendrá de hondas carencias en la autoestima. El tipo anda orgulloso por el barrio pensando “Qué groso soy, miren cómo esta mina les muestra a todos sus conocidos que está conmigo. Esto no puede ser por otro motivo que porque yo soy muy groso". Piensa eso en lugar de hacerse la pregunta obvia: "¿Qué onda esta lunática?" Lo cierto del caso es que ella no lo hace por cualidades de él... ella lo hace por defectos en su propia psique. Es una bola de nieve que fija que termina en violencia doméstica o algo así muy malo.



3) El que comenta las fotos siempre resaltando una inexistente cualidad del fotografiado o fotografiada.

Hay muchos ejemplos. Se trata del caso en que el o la fotografiada está en Mongolia en un eclipse de sol y de fondo está Stephen Hawkin corriendo, y la persona esta dice "qué linda que sos"... ah dale dale!! ¿Y EL PAISAJE? ¿Y CÓMO TE ESTÁ YENDO EN EL VIAJE? ¿Y EL HECHO DE QUE HAYA UN CUADRIPLÉGICO SUPERINTELIGENTE CORRIENDO EN MONGOLIA? ¿TODO ESO NO?




Mirá bien el estado físico de este individuo. No puede correr, ¿te das cuenta? Entonces, si vos ves a este flaco corriendo en Mongolia, y adelante está la foto de tu amiguita que es igual (la foto) a las otras 900 que subió, ¿por qué carajo le decís lo linda que está (que además es mentira, porque es fea), y no te fijás en lo realmente importante de la foto? En serio, ¿te pensás que no nos damos cuenta?



Motivos de fondo para este comportamiento, puede haber varios:

a) La persona que halaga está desesperada por recibir halagos.

b) La persona que halaga le tiene terror a la halagada (la halagada en este caso podría ser una yegua, o bien la halagadora ser una paranoica).

Lo más loco de todo esto, es que en el 97% de los casos, la mina que recibe el halago es un desastre. Una persona con un mínimo criterio no podría tocarla ni siquiera con un puntero láser. En menos palabras, tratan de levantarle la autoestima al elefante. Y lo hacen de la forma más mierdera, que es mintiendo. Mintiendo descaradamente.


4) La putona hot.

Este es un espécimen que se caracteriza por subir fotos todas hot y jugarla de vedettes. Mucho escote, mucha autofoto desde arriba para que se vea el contorno de las gomas. Mucha fotito en calzas. Se llama putona porque no es lo mismo que una puta. Una puta le llamamos en esta jerga a la mina que va al frente y entrega. Sin vueltas. Lo decimos como algo positivo y, especialmente, conveniente. Una mina puta es una mina que no se come ninguna paparruchada pre establecida. Si tiene ganas, si le pinta, entrega. Y punto. Son las mujeres que cuando se es soltero es bueno cruzarse. La putona, en cambio, no necesariamente te va a entregar el tesorito. Por ahí quiere, pero quizás no lo haga, porque su objetivo es otro. Su objetivo es psicológico. Por haber sido gorda de chica, por haber recibido golpizas por parte del padre, o por lo que carajo pudiera ser, la putona necesita que se calienten con ella. Lo necesita como el De Lorean necesitaba ir a 88 millas para poder viajar en el tiempo. Como el gatorade que te querés tomar después de un partido de fútbol, o bien como la birra que obligatoriamente sentís que debés meterte dentro del organismo cuando salís del trabajo un día viernes o víspera de feriado. Quiere que la inviten un champagne, que la lleven a un lugar lindo, que el que la lleve tenga un auto lindo y “un buen pasar”

El tipo de putona cambia radicalmente en función de la edad que presente el individuo en análisis. Una putona de 20 puede serlo también, además de sus carencias afectivas e intelectuales, porque le gusta mucho la guerra, y no quiere perder oportunidad de que algún macho alfa de la manada le revuelva el guiso como dios manda. Una putona de 30, en cambio, lleva debajo de su top un tatuaje que dice “haceme un bepi YA!!” Esta clase de especímenes se hacen las open minded, sexys, relajadas, sin compromisos; pero en el fondo, lo único que quieren, el único objetivo que persiguen con toda esta charada, es que les hagan un hijo. Los hombres tienen que tener muchísimo cuidado con esta categoría, porque donde te agarró una: olvidate flaco. Olvidate de tu vida, y olvidate de la mina como la creías conocer. Y ya que estás: preparate para la peor pesadilla de tu miserable vida.

Antes de los 30 (máximo 32), una putona aún tiene posibilidades de ser digna. Estas minas podemos identificarlas fácilmente: son las que se sacan autofoto vistiéndose antes de salir con las chicas, de vez en cuando pegan una parte de alguna canción tipo "yo no sé mañana" o algo así, alguna pendorchada onda FM Hit. Sus fotos suelen ser con más minas, porque sus amigas aún no se casaron (cosa que no le sucede a la de treinta). Muchas fotos de "previa en lo de..." y, en caso de que se vaya de viaje, una cosa del estilo "Córdoba allá vamosssssssssssssss iujuu". Y las otras yeguas comentan detrás, o ponen que les gusta.

Consultada acerca de si es posible encontrar una putona de más de 30 que tenga chances de ser digna, Valentín Martínez nos contestó de manera contundente: “no, haciendo esas cosas, después de los treinta (treinta y dos), no hay salida”. Más claro, pasale Venus.


5) La conchuda que habla constantemente de fútbol.

Me conecto en mi facebook para ver en qué anda toda esa gente que no me interesa y que nunca veo, para hurgar en sus perfiles y ver sus fotos, y a veces tengo que toparme con comentarios de este tipo, hechos por una mujer que se viste en el Patio Bullrich y que no sabe usar un sifón: “BASTA! La Afa, Grondona, Passarella, los revendedores, voka, y todos los que quieren matar el futbol, la pasion, la fiesta y el folclore... vayanse a lpmqlrp. Es imposible que en cuestion de segundos se hayan agotado las entradas, como tambien es una locura que para un superclasico solo se den al visitante 4500 entradas... bravo sigan, son 100% antifutbol y antifiesta!”. Ya de por sí debo confesar que toda la fantochada del fútbol, ir a la cancha, apasionarse y todo eso, me parece la exacerbación de un instinto bajo, primitivo y pelotudo, al que se le da mucho más curso e importancia del que debería asignársele (o sea, está fomentado por algunos grosos que se llenan de guita con eso, pero el que se apasiona con eso, en principio tiendo a pensar que es un títere mamarrachiento, un simio down que come bananas podridas con gusto, un infrahumano tomatetra, rompehogares, inmaduro, irresponsable, débil mental, coprófago, vendepatria y ruin.... Sin embargo conozco mucha gente que el fútbol lo apasiona y es buena, noble y muy inteligente, así que esto realmente es un misterio para mí. Ahora dale, volvé a leer lo que venía antes del paréntesis porque fue tan largo que ni en pedo vas a recordar en qué mierda andábamos... volvé dale, todos lo hacemos, incluso para paréntesis más pequeños, que no te dé vergüenza); pero cuando veo esas pelotudas que la van de futboleras, mi indignación puede llegar a sobrepasar los límites de la tolerancia. Porque podés ser mujer y que te guste el fútbol, no es imposible, pero estar todo el tiempo haciendo comentarios al respecto, ¿sabés qué me hace sospechar? ¡¡¡Que tu viejo no te da bola!!! Descubriste que le gusta un equipo de fútbol, y tratás de meterte en eso para compartir algo, para ver si por lo menos con eso te pasa algo de bola. Duro pero real.

Como nota de color, tengo un caso especial en mi facebook, de una mina que habla y comenta de rugby. Por las fotos que vi, creo que incluso entrena a un equipo de niños o alguna cosa por el estilo. No me importa demasiado su vida, porque no la conozco mucho y nunca la conocí, pero así es el facebook cuando sos tan popular como yo. La gente se desespera por agregarte y vos no podés decir que no sin romperles el corazón. El precio de la fama. Este aborto de brontosaurio que pretende hacerse llamar ser humano, vive haciendo comentarios y siempre está muy al tanto de lo que acontece en el mundo del rugby. Voy a ir a mi facebook ahora, presten atención, esto es la vida real. Voy ahora a mi facebook y sé que voy a encontrar un comentario de ella y FIJA que algo de rugby va a decir. Listo, volví, copio y pego el comentario: “Como me molesta no poder ver el partido!!! VAMOS PAMPAS!!! Vayan cantandome resultados plis!!! gracias!”. El partido, como imaginarán, es de rugby. A mí me enfurece, pero tiene todo un círculo de gente que le da bola. Y probablemente por eso ella haga todo esto. Porque advierte que hay personas que le dan bola. Personalmente preferiría extirparme un testículo con una moladora, o aplastarlo a repetición con una puerta corrediza; antes de tener una conversación con esta persona, pero ese es otro tema.


6) Los que no pueden evitar remarcar lo bien que queda un bebé ajeno en los brazos de un soltero borracho, de una soltera fiestera o de una pareja que no tiene o no quiere tener hijos.

Cybersituación: Foto de mina o flaco soltero o casado pero sin hijos sosteniendo un bebé, sea sobrino o hijo de amigos. Hasta acá todo bien. En el 90% de los casos no va a faltar una pelotuda o pelotudo que diga "ay pero qué bien que te queda eeeh". He ahí la forma más mierdera, desleal e hipócrita de meterle el dedo en el orto a alguien que no quiere ser padre. O madre. Generalmente el que lo dice... no sé qué iba a decir acá, se me fue. Ahí volvió: Generalmente proviene de un infeliz que tuvo su primer hijo y anda por la vida con la parafernalia de "ahora que tuve un hijo entiendo todo y vos no vas a entenderlo hasta que no lo tengas", sin advertir que todo el resto de la gente lo desprecia y lo mira con desdén. Tirate a un pozo flaca/o. Y si no querés tirarte a un pozo, te doy otra opción: comete mis calzones! Es la misma cantinela que con la gente que deja de fumar. Gente nefasta refregándote sus logros o triunfos todo el día por la jeta.  No importa si para vos eso no es un triunfo, y tampoco importa si tus metas están en otra dirección. No, porque esta tipo de gente, el que te comenta eso cree que hay un solo camino en la vida. Cualquier otra cosa es peligrosa y está mal. ¿Por qué no te vas a limpiarle el culo a tu bebé y me dejás tranquilo? Yo cuando quiera tener un hijo voy a ir y le voy a poner la semillita (pija) a mi mujer y voy a tener un hijo, cuando a mí se me canten las pelotas y, sí y sólo sí, se me cantan las mismas. ¿O acaso vos tomaste la decisión de tener un hijo porque otra persona te tiró indirectas o te llenó de mierda la cabeza? Ah, pero claro! Si sos un pelotudo, puede ser que hayas entrado en eso, no me había dado cuenta. Algún día arderán bajo el yugo de mi poderoso lanzallamas.

Sigue en los comentarios. Pueden descargar su odio contra todos esos contactos que tienen conductas extrañas, estúpidas o inexplicables; pero que por algún motivo no los borran (El motivo lo sabemos, pero no lo publicaremos aquí).

¡¡Los saludo con la más portentosa desidia!!


DISCLAIMER: Si vas a juzgarme o criticarme por unirme a la masa y hablar de facebook, o tener facebook; si vas a bardearme porque el post este es medio pedorro y muy largo al pedo; si algo no te gustó de todo lo que leíste, o te sentiste identificado y te dolió el orgullo; antes de ponerte en mi contra o de bardearme sabé esto: hay $20 por tu silencio. Mandame un privado!

sábado, 19 de marzo de 2011

La fascinación.

Estaba pensando que, con los años, uno va adquieriendo posturas más firmes...

Sea por los años, por el trabajo, por las cuestiones inherentes a esta vida... de que de golpe tenés que salir corriendo en medio de la jornada laboral para llegar a tiempo justo antes de que cierre el banco, para poder extraer el monto suficiente de la cuota de la prepaga, de modo que no vaya a ser que te corten el servicio... Bueno... todo eso...



Cada vez más firmemente sigo pensando, razonando, con elevados estándares de pretensión en cuanto a la cultura.... que esto es lo mejor que puede haber:




Hasta ahora posta no hay nada que me guste más que esto... les dejo otro:



Violamos todo lo que amamos, para vivir...



Flasheen como yo lo he hecho con la forma extraña en que toca la guitarra ese pibe:




Como habrán advertido, este blog se convirtió en cualquiera....


NO SE PREOCUPEN!!! En serio, el mundo se va irremediablemente al joraca... pero mientra vos puedas tunear abalacia!, entonces estarás bien!

A partir del 21 del 3, quien les habla estará en mejores condiciones!

Salud!


P.S.: Eugenia oh! Eugenia!! ... ¿dónde estarás? OH!

jueves, 3 de marzo de 2011

Córtame el párpado...

Señores... este blog no ha muerto.

Abalacia 2011, o lo que queda del mismo, vendrá con muchas sorpresas y juegos interactivos.

VENCEREMOS (a menos que nos derroten).

Salud.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Cables, papeles y ficciones.

Tratá de leerlo mientras escuchás esto:



Del mismo modo que cuando uno escucha el cántico "Olelé, olalá, tu vieja se la come, tu viejo se ladá", y sabe que eso es gracioso, el otro día me hallaba caminando por la Ciudad Autónoma, recapacitando y haciendo cálculos como para atravesar el período que me fue otorgado en gracia, y vino a mi mente una verdad.

Después del morfi, el agua, la morcilla y todas esas cuestiones vitales sin las cuales la vida no es posible, pensaba cuáles son los pilares fundamentales de nuestra existencia. Ahí los tienen chicos. Están en el asunto.


Cables:
Debajo de todas las calles por las cuales caminamos, las rutas por las cuales transitamos. Por el costado de todas nuestras viviendas, adentro de la computadora, en el trabajo. Si miran con un mínimo de rayos equis, advertirán que estamos rodeados de cables. Siempre me imagino un escenario épico en el cual la raza humana se halla extinta, y vienen unos alienígenos a la tierras y ven los restos de nuestra civilización. Creo que la primer pregunta que se harían sería: "Loco, ¿qué onda tanto cable?" Y es así. Vivimos circundados por, y dependemos de los putos cables. Para el sencillo acto de escuchar música en el bondi, tenemos los cablecitos que conectan los auriculares al mp3.

Papeles:
Detrás de absolutamente todas las cuestiones de la vida, hay papeles. Andá, salí a la calle si no me creés. ¿Nunca pensaste cuántos papeles hay detrás de la obra para asfaltar una calle? Pliegos, licitaciones, ofertas, juicios, formularios. Comprate un auto y es sumamente probable que termines usando media resma de Ledesma 80g. El dinero está impreso en papel, sin ir más lejos. Todo, absolutamente cualquier movimiento que uno haga, es probable que esté respaldado por algún papel. Que el recibo de sueldo, que el ticket (tique) del supermercado, que la gran sarasa en patineta. Y lo más loco de toda esta cuestión es que la alternativa para usar menos papeles, depende de LOS PUTOS CABLES!! Existe actualmente la posibilidad de armar tu vida con menos papelerío. Pagar las cuentas por internet, limpiarte el cortacacas con bidet, pagar con tarjeta de débito, etc. Sin embargo, todas esas cuestiones dependen de los cables. ¿No les resulta extremadamente loco? A mí sí, sino no estaría dedicándole toda esta perorata.

(¿Se te acabó la música? --> Escuchaste ESSTA):



Ficciones:
Esta es la base de nuestra comunidad. Generar ficciones y vivir acorde a ellas. Si yo me pongo filosófico y pregunto: ¿por qué motivo estaría mal visto que yo fuera a laburar desnudo, si así es como he nacido, y como eventualmente he de finiquitar? La única respuesta que viene a mi mente, es que vivo inmerso en una ficción. Es una ficción previamente armada, por otras personas, que han dicho qué cosas uno puede hacer y qué otras no sería conveniente. Existe gente incluso que se vuelve esclava de las ficciones. Si yo te digo que: yendo a un colegio privado, aprendiendo un idioma, haciendo buenos amigos, sacándote buenas notas, bañándote todos los días, cortándote el pelo, vistiéndote a la moda, estudiando una carrera tradicional, buscándote una mina (o un flaco, si sos mina) de "buena posición", levantándote temprano y yendo a misa los domingos; si yo te digo que haciendo todo eso vos vas a triunfar, creéme que hay una alta probabilidad de que lo termines haciendo. Existen incluso ejemplares de seres humanos que ni siquiera cuestionan los motivos por los cuales hacen las cosas. Van y lo hacen, porque así está garantizado el éxito y el "buen pasar". Todas las leyes y las costumbres en realidad son ficciones de las cuales dependemos absolutamente, o absolurdamente, como le gusta decir a un amigo. El hecho de que un bondi frene en donde tiene que frenar, que en ese lugar justo haya un palo y que ese proceso se repita a diario, en realidad es una ficción que hemos armado para nuestra conveniencia, pero tranquilamente podríamos prescindir de ella. Sin embargo, cuando no viene el bondi uno se preocupa, putea y orienta su ánimo cuesta abajo porque llega tarde a repetir otra ficción, y todo así. ¿Se entiende lo que quiero decir? Me parece que lo expliqué de una forma sumamente marihuanera, y no estoy seguro de que se vaya a entender, pero bueh! La vida misma es una ficción si profundizás más este razonamiento.

En fin.

Ya lo saben.

sábado, 2 de octubre de 2010

El arte, el entorno y el fin de Arizmendi.

Arizmendi se levantó en la cama de una guardia ignota, donde al rato arribó la mujer esta, la más linda del mundo (aunque los enamorados siempre tienden a mitificar y exagerar todo, esta fémina era realmente muy linda, no lo voy a negar... dejando de lado toda distinción: tenía un tajaheces casi imposible de no relojear) que, conmovida (y seducida) por la galantería de Arizmendi, lo había acompañado para ver cómo estaba. Ese mismo día le dieron el alta a Arizmendi y comenzó con la Dra. Raimundi, apellido que acabo de inventar, un bello romance y un fructífero concubinato. Como todas las cosas de esta vida, el tiempo la fue pudriendo, y hace menos de dos años se pelearon y dividieron sus bienes. Ella salió ganando porque se quedó con todos los electrodomésticos que Arizmendi había comprado, con excepción del plasma que nuestro héroe se había ganado en un sorteo.


Fin del tema Arizmendi. Fue un experimento bastante fallido este de las historias románticas. En especial porque conté el crudo final. Porque las películas románticas terminan bien, pero en la vida esas cosas generalmente no pasan, porque la película termina, y la vida sigue. La vida es muy complicada. El arte está quizás en hacer que las cosas sean un poco más simples.

Esa última frase no tenía mucho que ver, pero la tiré porque quería vincular el anterior texto con lo que quería decir a continuación. Quería hablar de arte. El arte, una palabra muy abarcativa, abierta a las más disímiles interpretaciones. En algunos casos, no queda mucho lugar a la discusión. Si yo te muestro, por ejemplo:



, vos me podés decir que no te gusta, o que no te llega, ponele; pero difícilmente venga alguien a decir que eso no es arte. Incluso el toque de humor que le pone sobre el final es una obra de arte en sí misma.



Pero cuando yo veo esto:



Acá generalmente uno mea.



Lo primero que pienso es: "Esto es una pelela para mear". Sin embargo, hubo 500 especialistas que dijeron que esa fuente receptora de toxinas, era la pieza de arte más influyente del siglo. ¿Te cuesta creerlo? Te doy una mano: metete acá

El límite entre lo que es arte y lo que no lo es, es claramente subjetivo, y como pasa con todas las cosas sujetas a opinión, la gente se agrupa con la gente que opina como ella, y defiende su postura. Su insignificante postura.

Después viene gente como Marta Minujín, cultora de lo que se conoce como arte efímero. Eso quiere decir que, por ejemplo, yo podría agarrar el auto, ir a Dolores y comerme un costillar con fritas y dos damajuanas de tinto, luego dormir una siesta, macerar todo en mi sistema digestivo, enchufar un amplificador a 2 millones de wats, meterme un micrófono en el orto y tirarme un pedo mefistofélico; a la voz de "ARRRRRRRRRRRRTE". Muchos me aplaudirían y lo tomarían como un hecho artístico, y muchos otros me denunciarían por ser un ordinario y un hijo de puta.

Así se va creando lo que llamaremos "El Entorno", que para ser más literal debería llamarse "El Entongo". El entorno que circunda a un artista se divide en tres tipos de persona:

1) El tipo culto y reflexivo, que en su interior entiende una obra cualquiera es artística, y sabe perfectamente los motivos que fundamentan su opinión. Esta gente generalmente no se mete en disputas sin sentido, y valora la obra por lo que intrínsecamente le representa. La profundidad y la agudeza del criterio de estos individuos, puede eventualmente convertirse en pedantería. Estas personas también son muy demandantes con el artista, a quien le exigen constantemente que respete los parámetros y los lineamientos de su expresión. Es natural que ocurra esto, pero los resultados suelen ser nefastos. Si un músico de rock decide explorar otros ámbitos de la música, o poner su cara para una publicidad de una revista, esta gente se enojará mucho, y dirá que es un vendido o un traidor. Sólo bancan al artista en la medida en que haga lo que a ellos les gusta. Si el artista quiere hacer otra cosa, será víctima de insidiosas diatribas por parte de sus heridos fanáticos. Es cuando la admiración se convierte en fanatismo, el fanatismo en devoción, y la devoción en falta de respeto e invasión de la vida privada ajena. Si yo fuera artista no tendría ningún problema en mandarlos a todos a cagar, a ver si ponen un poquito en orden sus obsesiones.

2) El mocasín que no caza una, pero que por motivos sociales trata de involucrarse con artistas, para quedar bien. Esta es la misma escoria que sigue todas las modas, y que se esfuerza por pertenecer a esa pomada que ellos llaman "Vanguardia". Suelen ser rentistas o terratenientes herederos de grandes fortunas, con pocas ideas y mucho tiempo libre. Van con la corriente, y son muy hábiles para aprender y copiar las opiniones de los que realmente saben. En la mayoría de los casos ellos mismos compran su propio embuste, y se consideran gente culta y de gran vuelo intelectual. Ponen mucha guita y empeño en la actividad, ya sea para comprar piezas de arte, o para fomentar el desarrollo de los artistas. Es muy difícil diferenciar a un pelafustán del grupo 1) de una persona del grupo 2).

3) El pillo al que el arte poco le importa, pero se da cuenta de que, existiendo tanta gilada en torno al mismo, él puede meter la nariz y sacar tajada. A ellos no les importa si tal o cual pieza es una obra de arte. Ellos detectan enseguida para qué lado va la corriente, y cual fenicios ávidos de dividendos, compran piezas o derechos de obras que consideran que luego podrán vender más caras. Conocen con detalle los yeites y movimientos de la rama del arte donde metan la nariz, y son los que se terminan llevando la guita a costa de todos los demás. En la música son las compañías discográficas, en la literatura son las editoriales, y así. Sin perjuicio de que los artistas los consideran como una manga de parásitos inescrupulosos que se venden al mejor postor, ellos aseguran que son propagadores de la expresión artística, y creen que le hacen un bien al arte.

Es decir que cuando uno se dedica al arte, es casi seguro que tendrá que lidiar con "El Entorno". Es dura la vida del artista, aunque no tanto como la del minero que labura 12 horas por día a 200 metros bajo tierra, por un salario misérrimo que le permite afrontar los gastos de cantina, necesarios para paliar con etiles los duros padecimientos de la vida cotidiana.

Viene al caso citar un muy elocuente posteo de este blog: http://another-fuckin-cliche.blogspot.com/, en el que se habla del arte sin tapujos. No dejo el link exacto porque quiero fomentar el arte de buscar los posts por sus propios medios. Alguno de los co-autores quizás se la juegue y nos dé una mano en los comentarios.
 
Que sigan bien, si es que están bien, claro.
 
Salud.
 

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Historias románticas reales, totalmente exageradas por quien escribe.

Aunque podría considerarse una exageración, o bien un gesto de petulancia, propio de quien posee el diario del día siguiente, lo cierto es que Arizmendi comenzaba el relato de los acontecimientos diciendo que ese día había despertado con la certeza de que sería el último día de su vida.

Nunca puse en tela de juicio esa afirmación, no porque creyera seriamente en su veracidad, sino porque la historia era más pintoresca si se partía de esa base. Entonces, pues, Arizmendi despertó ese día con la firme intuición de que su vida terminaría ese msimo día. Desde que salió de la cama y hasta que ganó la calle, elucubraba formas de hacer que ese día, teniendo en cuenta que sería el último, valiera la pena. No fueron pocas las veces que, con el único propósito de importunarlo frente a algún público fresco, hice la observación de que más que ideas para poner en valor el último día de su vida, lo que él buscaba realmente era una buena razón para huirle a la oficina. En mi fuero más íntimo, creo que esta es la versión de los acontecimientos que más se ajusta a la realidad

Era lunes, aunque la ausencia de nubes en el cielo y la agresividad con que iluminaba el astro, lo hacían más parecido a un jueves, al menos en cuanto atiene al ánimo de un oficinista que termina su descanso y debe volver a la empalagosa rutina. Subió al colectivo 101, con dirección a la estación de Retiro. Encontró un asiento libre en el fondo, y por un instante se preguntó si no sería mejor permanecer parado, considerando la cercanía de esos asientos con el motor, fuente inagotable de ruido y calor. Eligió sentarse. Los excesos del fin de semana, sumados al calor y la presión atmosférica, confluyeron irremediablemente en la profusión de sudores dentro del saco de Arizmendi. A esto le siguió una alarmante dificultad para respirar, rematando el cuadro con una fuerte sensación de náuseas. Con esa espantosa sensación transcurrió el viaje, no pudiendo sacarse de la mente la vergüenza que le provocaría desaguarse en pleno transporte público y expeler sin más trámite los detritus del asado dominical. Sospecho que esa fue la única razón por la que Arizmendi no vomitó. Sabemos que, en ocasiones, la vergüenza, o incluso el miedo, tienen mucha más incidencia en los procesos orgánicos que las meras cuestiones físicas que los reglamentan. A fin de cuentas, la dirección de todo el asunto está a cargo del cerebro. Un verdadero misterio.

Ya convencido de que no terminaría el día vivo, Arizmendi decidió que debía bajar del colectivo cuanto antes. Recordando su propósito de hacer valer el día, tomó coraje y, antes de bajar, se dirigió a la mujer que estaba sentada delante suyo; mujer que, según sus relatos y también según mi posterior fiscalización, era indiscutidamente hermosa: "Discúlpeme el atrevimiento, pero no quería bajarme de este colectivo sin decirle que usted es la mujer más hermosa que he visto en mi vida."

Dicho esto, giró sobre sus talones y enfiló hacia la puerta. Inmediatamente después, y antes de haber llegado a la escalera del colectivo, perdió el conocimiento y cayó al piso dando un golpe seco con la cabeza.


 
... es obvio que continua...
 
 

jueves, 9 de septiembre de 2010

Consulta rápida sobre cuestiones de la muerte.

Che, ¿alguien sabe por qué cuando prenden fuego a los muertos dicen que lo "creman" y no que lo "queman"?

No te digo que le digan que "lo vamos a cagar quemando como si mereciera el averno", pero no entiendo por qué esa pequeña variación en la expresión.

¿Es más distinguido decirlo así? No me parece, es casi lo mismo. No es como la diferencia entre decir "Comí locro, voy a cagar miguelitos oxidados" y "Permiso, paso al guóterclos". Quemar no es una mala palabra.

¿Le ponen crema al difunto? No sé, ¿te parece? A lo sumo kerosene... pero ¿crema? Lo dudo.

Y por otro lado, ya que estamos: ¿no es hora de dejarse de joder y cortarla con eso de hacer velorios larguísimos sólo para que mucha gente pueda pegarse una vuelta y ver un cadáver? ¿Qué carajo es todo eso? Si alguna vez tuvo sentido, me parece que ya pasó. Las generaciones nuevas no queremos ir a los velorios. Saquémonos la máscara: a todo el mundo le rompe las bolas ir a un velorio. Lo único bueno de los velorios es que safás del laburo y después vas a comer y te das brutal panzada, pero HETE AQUÍ QUE EN UN ENTIERRO DIRECTO PODÉS HACER EXACTAMENTE LO MISMO, así que los beneficios de un velorio son nulos.

Mil firmas ya!


jueves, 2 de septiembre de 2010

Autosuperación.

Esta semana he superado tres asuntos en los que me hallaba estanco hacía unos cuantos años. Dos de ellos ocurrieron en el plano onírico.

Los logros que pretendo relatar, vinculados con el plano onírico, consisten en la superación de dos situaciones que venían ocurriendo en sueños recurrentes.

La primera la titularemos "La destrucción de la voluta". Sueño con relativa frecuencia que, mientras me hallo fumando, exhalo de tal modo de crear lo que se conoce como una voluta de humo. Esa voluta adquiere una redondez absoluta, indiscutible. Casi podría decirse que se trata de una cosa sólida. Como es natural en cualquier voluta de humo, al cabo de unos segundos, la misma debe ser destruida. Si el viento no ayuda, pues uno simplemente sopla o atraviesa una mano, y la voluta se desvanece en forma inmediata. Bueno, en mi sueño recurrente, esto no ocurre. La voluta se mantiene incólume, deviniendo imposible cualquier intento que tienda a su destrucción. La perplejidad inicial que este fenómeno genera, no tarda en convertirse, vaya uno a saber por qué, en una profunda angustia. Suelo demorar bastante tiempo en advertir que se trata de un sueño, y cuando lo advierto, la angustia se profundiza, y me despierto confundido y de mal talante. Esta semana, en medio del sueño, arrojé al aire la voluta, la miré y comprendí que podía tratarse de una de esas volutas indestructibles. Sin embargo, en el momento en que pasé mi brazo para destruirla, la voluta se destruyó. Y eso me reconfortó. Bien.

La segunda la titularemos "la musicalización de los sueños". Con marcada frecuencia suelo tener un sueño consistente en que me hallo en algún lugar, que varía según el sueño (muchas veces fueron palacios, otras veces casas de música, otras veces simplemente lugares públicos o bares), en el que hay un piano. El sonido del piano, en la vida real, en la más contundente vigilia, es una cosa que me produce una serie de sensaciones de casi imposible explicación. En los sueños, me acerco a estos pianos con el definido propósito de extraer de ellos bellas melodías, pero siempre hay algún problema con el instrumento. Un problema flashero. Muchas veces las teclas son demasiado anchas. Es como sentarse frente a un piano en el que cada tecla tenga el grosor de 4 teclas juntas de un piano regular. Tocar en estas condiciones se vuelve especialmente complejo, primero porque yo no sé tocar el piano, y segundo porque con estas teclas tan gordas, es imposible formar un acorde o hacer sonar una escala, porque la longitud de los dedos, que en el sueño se mantiene inalterable, no lo permite. Muchas veces el piano no martilla, o las teclas son muy cortitas. En otras ocasiones, no hay manera de distinguir las teclas negras de las blancas, lo que hace que todo sea muy confuso y complejo, porque uno debe recordar con la memoria pura (es decir, sin ayuda de la visual) el orden de las teclas. Es como cuando uno se acostumbra a usar la agenda del teléfono, y de golpe tiene que recobrar el número de la propia memoria. Considero que este ejemplo es bastante choto. Piensen... algo para lo que no tienen entrenada la memoria, porque siempre alguna guía visual los orienta exitosamente. De golpe esa guía visual desaparece, y tienen que sacar toda la información del cerebro, el cual no está entrenado para evocarla de este modo. Las rayas que delimitan los carriles se me ocurre. ¿Por dónde vas si no está pintada la raya? Más o menos dependés de tu intuición, y te das cuenta de que quizás estés haciendo bien las cosas simplemente porque no chocás. Bueno, suficiente ¿no? La cuestión es que esta semana me hallaba soñando que estaba en un lugar amplio, techado y lleno de pianos. Quizás fuera una fábrica de pianos, no lo sé. Encaré algunos pianos, y todos tenían alguna malformación. Harto de que esto ocurriera, cerré los ojos y me puse a tocar el piano onda Ray Charles o Stevie Wonder, gente con capacidades visuales y cromáticas diferentes, mejor conocidos como negros ciegos del carajo. Empezaron a brotar algunos ruidos hasta que, en algún momento, sin advertir conscientemente que era yo el responsable de su ejecución, empezó a brotar esta música:




El video apesta. La música me gusta.


Cuando abrí los ojos había gente a mí alrededor deleitándose, al igual que yo, con la música. No importaba ya los defectos del piano, y tampoco importaba quién era el que lo estaba ejecutando. Todos estábamos disfrutando de la música que había en el sueño. La música lo dominó todo, todas las cosas del sueño cambiaron en función de esa sencilla pero emotiva melodía. Me desperté cansado y contento, como cuando uno realiza a lo largo de mucho tiempo un arduo esfuerzo intelectual. Incluso como cuando uno hace deporte, que se siente cansado pero muy bien. Encaré la ducha con una fuerte sensación de paz. Lo que había estado buscando a lo largo de tanto tiempo finalmente llegó, de la nada, sin que pudiera comprender los motivos por los cuales finalmente logré la esperada musicalización. Nunca había escuchado música en mis sueños. Lo recomiendo.

La tercera superación es de orden cotidiano, urbano y superfluo. Hoy salí de la casa de mis padres, llevándome conmigo un paraguas que estaba por ahí. Mi padre aconsejó fervientemente que lo tomara, y lo hice pero no sin desligarme previamente de cualquier tipo de responsabilidad por su pérdida. Pierdo paraguas, soy ese tipo de persona. En algún momento de mi vida determiné que, peor que no tener paraguas, era tenerlo y perderlo. La lluvia se vuelve humillante cuando uno sabe que, si no se hubiera olvidado el paraguas en ese bondi, se hallaría al anhelado reparo. Debo haber perdido más de 10 paraguas a lo largo de mi vida, fácil. Un buen día decidí no volver a usar paraguas. Esta decisión, el mal menor, también acarreó, como es lógico, muchos disgustos a lo largo de la misma vida que mencionara tres oraciones antes: la mía. Hoy salí con el paraguas y se sintió bien. Ver que llovía y yo no me estaba mojando me puso de buen humor. Buen humor en un día de lluvia, la gloria. "Si lo perdiera, todo esto no tendría ningún sentido, y el garrón de perderlo cagaría este momento y profundizaría el mal humor", pensé. Como solución, ensayé que lo mejor sería no perderlo. Nunca más en la vida tengo que perderlo. Es muy moderada la narcolepsia que me aqueja en comparación con lo que era hace algunos años. Recordé el hilarante incidente de aquel día en que me dormí en la oficina de mi jefe (siempre que pienso en la narcolepsia asocio todo a ese incidente), y luego recordé varias pérdidas de paraguas. Despertarme pasadísimo de parada, salir corriendo, convencer al chofer de que me abra YA MISMO la puerta, bajar, sentir el agua, mirar al cielo, vencer la confusión, manotear el paraguas, advertir que no está, ver el bondi alejarse, lanzar una maldición al aire (recordé una hilarante que fue "la madre del torero") y refunfuñar ante la humillación.

Así, mientras promediaba el excelso cuento de Bioy Casares titulado "El Héroe de las Mujeres" (recomiendo fervientemente tanto el autor como el cuento), lo decidí:

Me voy a comprar un paraguas. Y no uno de esos de 15 mangos que venden en la calle. No, voy a ir a un local y voy a pedir un paraguas copado y de buena calidad, y voy a pagar lo que cueste. Y no lo voy a perder. Creo que estoy preparado para esto. Me tengo mucha fe.
 
Salud.
 

jueves, 26 de agosto de 2010

No puedo removerlo de mi mente.

Quizás haciendo una entrada en el blog logre desembarazarme por unos minutos de este pensamiento que ha arribado a mi confundido cerebro.

No tengo pretensiones de originalidad, ni de que sea algo gracioso, ni nada. Simplemente me aqueja la duda y la quiero compartir.

Acá va:

¿No sería más lógico que le dijéramos "empanadas" a aquello que conocemos como "milanesas"?

O sea, vamos: la empanada no tiene pan. Mejor le cabría el nombre "Bolsa con relleno" o "Cacho de masa".

No encuentro sentido en decirle "milanesa" a la carne empanada, y empanada a la masa con carne.

Alguien tiene que hacer algo urgentemente.


lunes, 23 de agosto de 2010

Feromona X.

Con la resaca que corresponde a cualquier despertar dominical, y con el agravante de haber asistido a un casamiento, me levanto. Mi pesada humanidad demora en en dar curso a las confusas órdenes que mis neuronas, en heroica sinápsis, logran a duras penas transmitir. Inmediatamente, quizás por aplicación de algún mecanismo de defensa, sobrevienen los recuerdos de la noche anterior. La diversión, el griterío, la improcedencia en su estado más prístino. El confuso recuerdo de todos aquellos factores que se reúnen en la nebulosa realidad de una pista de baile; íntimas danzas paganas perpertradas en la oscuridad de un salón, que otorgan, asistidas por la confusión de los vapores etílicos, un aura onírica a todo el ritual.

Con una sacrificada sonrisa en mi rostro, me dirijo a la heladera, con el determinado propósito de hidratar mi maltratado organismo. Creo que la inyección de placer que recibo a cambio de esta hidratación, lo justifica todo. Pero todo.


¡¡¡¡¡HIDRATACIÓÓÓÓNNNN!!!!! --> Esto es lo que siento en mi interior cuando me hidrato por la mañana. Un esqueleto heavy metal que grita HIDRATACIÓÓÓÓNNN!!


Mientras vuelvo al lecho concubinal la observo dormir. Me regocijo con la idea de que seguramente ya no le duelan más los pies, ni se sienta sola, ni se quiera ir. En este momento todo es placer. Para los dos. De algún modo es un momento feliz. Subrepticiamente una revelación arriba a uno de los últimos subterfugios disponibles en mi conciencia. "No puede haber otra explicación que no sea esta".

Me dispongo a investigar.

Abro un sumario (como la gran mayoría de las actividades de índole administrativa que trasuntan por mi vida, este sumario es de carácter ideal, o imaginario) que pretende recabar los testimonios y opiniones de personas en similar situación: parejas que van a los casamientos de amigos del novio. Rápidamente confecciono en mi mente una lista de candidatos. Les escribo un mail donde se barajan hipótesis y teoremas. La cadena se nutre, pero poco a poco todos caen rendidos ante la incontrastabilidad de mi teoría científica.

El planteo de la hipótesis es: ¿por qué las minas siempre rompen las bolas en los casamientos?; y el objetivo de la investigación es dar con las causas de este fenómeno, para tratar de combatirlo eficientemente.

En todos los casos se trata de minas independientes, que laburan, que ganan bien, que saben resolver situaciones de todo tipo. Ningún entrevistado adujo la compañía de una mujer subnormal o ultra dependiente. Ninguno de los consultados en el sumario dudó a la hora de responder que NO a la pregunta "¿Te pone nervioso delegarle alguna tarea de índole doméstica o intelectual?" Es por eso que el misterio se profundiza. ¿Qué pasa en los casamientos?

Y agudizando un poco más el análisis: ¿qué pasa con las mujeres en los casamientos? Porque cuando el hombre va a un casamiento de una amiga o conocida de ella, generalmente no tiene ningún problema en quedarse solo bebiendo, descontrolando o filosofando con el primer extraño que se cruce en su camino.


No son pocos los interrogantes. No. Son bastantes:

- ¿Por qué siempre le duelen los pies? Y en todo caso: ¿por qué no se sacan los zapatos o eligen otros distintos antes de ir? ¿Es necesario comprarse o pedir prestado un par de zapatos cada vez que hay un casamiento? Si se ponen todas de acuerdo en dejar de zorrear y ficharse la ropa, podrían hacer como nosotros, los machos, los pragmáticos y sencillos machos, que siempre vamos vestidos exactamente igual a todos los festines de matrimonio.

- ¿Por qué mutan en niñas de 5 años cuando uno las deja solas 15 minutos para ir a descontrolar en un trencito, o cuando se cuelga charlando con otro borracho en la barra? En cualquier otro contexto está todo bien, pero si se queda sola más de 5 minutos en un casamiento, automáticamente uno pasa a ser un desconsiderado Y un hijo de puta.

- ¿Por qué piensan de repente que todas las putas mujeres del lugar nos desean con lujuria? Quizás existió eras geológicas ha, algún momento en que dos mujeres distintas, en la misma semana, se fijaron en uno y se expidieron al respecto. Y ponele que, con toda la furia, eso fue hace 10 o 12 años. Dale. No salís con Alain Delon, y lo sabés. No me favorece este razonamiento, pero vamos, subsumámonos a la realidad. A la más cruda realidad.

- ¿Por qué carajo no se quieren poner en pedo y sumarse en la joda? Acá hay que abrir un amplio paréntesis: en una situación muy parecida a un casamiento en cuanto a locación, gente, morfi y chupi; pero con la única diferencia de tratarse de una fiesta de 15: ¿por qué no ocurren estos problemas? Y eso me consta. Si es otro tipo de festejo, los problemas desaparecen. ¿¿Qué carajo pasa con los casamientos?? Fiesta de 15: todo bien. No les duele nada, se empedan, vos te podés empedar y hay gilada hasta altas horas. Casamiento: no.

- ¿Por qué podemos embriagarnos a mandíbula batiente en cualquier festín, pero en un casamiento somos instados a moderar la ingesta?

- ¿Por qué en cualquier contexto pueden hacerlo, pero en un casamiento no pueden esperar al día siguiente para desglosar sus críticas?


La única explicación lógica que se me ocurrió, fue que es culpa nuestra: segregamos una hormona, feromona o enzima particular, cuyo resultado es que la fémina, al percibirla, se vuelve ortiva e intratable. Las primeras veces que esto ocurre, puede generar problemas. Incluso en las parejas nuevas, vemos cómo por darle cabida a toda esta retahíla de reproches, la novia consigue finalmente cagarle la noche al novio. Las veces que he presenciado algo como esto, un fuerte instinto de camaradería brotó en mí, y me dieron ganas de ir con ese flaco y decirle: "Yo te entiendo macho... ya te vas a acostumbrar... así es la cosa". Obviamente que jamás lo hice porque esto hubiera generado más problemas que soluciones.

Hasta ahora no he perfeccionado las posibles soluciones aplicables al problema enfocado desde esta óptica.

La idea de ponerle un broche en la nariz tiene desventajas insalvables, a saber:

a) Le quedaría mal, por lo que probablemente ella se negaría a lucir un broche en la napia.
b) Quizás la feromona o enzima se absorve por los poros, y la excentricidad de caer a un casorio con un broche en el naso deviene injustificada y ridícula.
c) Existe la posibilidad de que la enzima la generen ellas, mediante una glándula interna. Pero en este caso habría que investigar cuál es el factor externo que la estimula. Quizás el propio instinto de competencia que surge contra aquella fémina que ya ha conseguido enganchar un macho mediante el matrimonio, les activa una glándula que la ciencia no ha descubierto, y las hace comportarse erráticamente.

Hace tiempo he aprendido a ignorar cualquier tipo de reclamos y hacer de cuenta que fui solo, pero creo que esta solución no es justa ni feliz para todos, por lo cual quiero descubrir el origen del problema, con el propósito de darle adecuado y pronto finiquito.

Creo que todos aquellos que padezcan similar infortunio en esta clase de agasajos, deben unirse a esta cruzada.



Por un mundo mejor: ¡¡¡ABALACIA DICE BASTA, LA CONCHA DE LA LORA!!!, y toma la posta para denunciar y hacerse cargo de este grave entuerto.

Escucho teoremas, hipótesis, soluciones, amenazas y demás.
Salud.
 

miércoles, 18 de agosto de 2010

Cholulo y prejuicio.

Levanteme muy temprano en la madrugada, con el firme propósito de partir sin dilaciones hacia la oficina. Luego del obligado paso por el baño, cuyo propósito central consistía en excretar la producción nocturna de orines, me dirigí raudamente a la cama, a la voz de "cinco minutitos más". El teléfono celular me despertó a las 10 y 30 de la mañana, dándome a comprender que el ser humano siempre tropieza con las mismas rocas. Me proclamé, tras la certificación y rúbrica de escribanos recibidos y matriculados en mi imaginación, el "Rey del Autoengaño". La ceremonia de coronación, el acto inaugural de mi reinado, consistió en contestar los comentarios del demandante séquito de lectores del blog, luego de lo cual procedí a remover la mugre alojada en la vajilla empleada en la cocción e ingesta de la víspera. Luego de tender la cama y acariciar un rato a la gata (que no es lo mismo que "cachetear la nutria" ni "acogotar la gallina"), me desnudé y, sin más trámite, gané la ducha.

Media hora más tarde me encontraba saliendo del edificio, con absoluta parsimonia, conforme con la temperatura, aunque disconforme con los cúmulos y estratonimbos que mi dañada visión llegaba a percibir. La lluvia, aún en estado potencial, me resulta molesta e ingrata. Siempre voy a preferir un día soleado a uno lluvioso, del mismo modo que un rastafari preferirá ir a fumar hierba en la playa antes de ir a escalar el cerro Fitz Roy con un guía que no conoce otra bebida que el powerade o el agua pura de montaña.

Llegamos aquí al centro de mi relato, al nudo marinero de toda la cuestión. Al motivo esencial por el cual decidí escribir este inigualable texto. Luego de caminar las cuadras de rigor, llegué a la parada del colectivo que me trasladaría al sudafrentes. Es caprichoso el destino, porque únicamente se cumplen sus designios cuando una serie inalterable de pequeños factores y detalles se cumplen todos y cada uno, en un momento preciso y no en otro. Explicaré por qué digo esto: con el transporte público tengo una política bien definida, que sólo en forma excepcional, por motivos taxativamente enumerados en mi propio Código de Justicia Urbana, transgredo: no me subo en colectivos que no tengan asientos disponibles. Como a esa hora el colectivo suele venir vacío, me subí de forma autómata, descontando que encontraría albergue para mis posaderas. La incauticia puede sorprendernos en cualquier rincón del mundo, a cualquier hora y por cualquier motivo. Cuando advertí que había bastannnte gente parada, ya era tarde. Me encontraba arriba de la unidad y tenía detrás mío una vieja con bastón, a la que no quería arriesgarme a decirle que se corriera y bajar (como dije, estaba muy tranquilo y no me iba a someter a una potencial disputa con una vieja indudablemente de mierda). Debo insistir: estaba, y lo sigo estando, muy tranquilo, así que la perspectiva de viajar parado no me representaba una desventaja apreciable. En especial teniendo en cuenta que el colectivo demora 12 minutos en llegar hasta la puerta de mi trabajo.

Y así fue que, la suma de todos esos factores hicieron que abordara ese colectivo y no otro. Si me hubiera levantado a la mañana, si no hubiera lavado los platos, si no hubiera contestado los comentarios, si no hubiera hecho la cama, si hubiera respetado el Código de Justicia Urbana, si hubiera corrido a esa vieja. Son tantas cosas. Y adviértase que no estoy yendo para atrás. Conozco una persona que, ante una situación traumática en la que perdió a su mejor amigo en un accidente, se compró un cuaderno en el que se dispuso a anotar todas las cosas que, de no haber ocurrido, hubiera evitado la muerte de su amigo. Es una reflexión que, además de desvelarnos, puede llevarnos por caminos peligrosos y enfermizos; igual que los que estudian los decimales del número Pi: una manga de enfermos.

Me fui por las ramas, volveré al tronco. Una vez sacado el boleto, que correspondía de uno con veinte, pero pagué $1,10 (¿por rata? No, para sembrar el caos); hecho esto, decía, avancé para buscar un lugar donde permanecer parado fuera medianamente llevadero. Y ahí lo vi: ese era Ricardo López Murphy. Mi instinto más cholulo brotó inesperadamente. Mandé un mensajito de texto a mi novia informándole de la situación, y no pude leer mi libro porque constantemente tenía ganas de saludarlo y generar una conversación que pudiera incluir la palabra "Bulldog". Ni mis maquinaciones más optimistas lograron el resultado deseado, así que no le hablé, pero sí miré a la gente que lo circundaba, y unos cuantos me devolvieron un leve cabeceo, que confirmaba que el tipo era efectivamente López Murphy.



Todo lo que podía salir mal, salió mal, así que ahora viajo en bondi.



Se bajó a los 5 minutos y dos personas se pusieron a charlar. Pensé en meterme en esa conversación, pero me pareció aburrido y berreta, porque la joda era hablarle al flaco, no ponerse a departir con una persona NO FAMOSA sobre el avistaje de un famoso. Para eso tengo amigos, novia y conocidos.

El viaje siguió normalmente y me bajé del colectivo. Aunque suelo almorzar bastante tarde, la comezón bagrística comenzó a afectarme por algún motivo que no pude determinar. Determiné entonces que pararía en una panchería. Así lo hice, y luego de engullir vorazmente aquello que en Uruguay, sin razón aparente, denominan "frankfurter", seguí camino hacia mi trabajo. Únicamente restaba parar en un antro para comprar un cable. Allí me atendió una muchacha que disparó en forma inmediata y absolutamente inevitable, un vaticinio motivado y basado, fundamentalmente, en prejuicios.

La chica vestía un short de tela de bluyín (buscá esa palabra en el diccionario de la RAE y vas a ver que existe... hoy aprendiste algo nuevo), debajo de la cual lucía unas medias negras de esas largas, que no dejan ver las piernas. En el torso tenía una camiseta de San Lorenzo, tapada por un chaleco de un color que no retuve. Los labios le brillaban por obra de algún producto de imitación barata, y mascaba chicle como un rumiante, sin el menor disimulo, como si se tratara de una adivinanza popular cuyo objeto fuera la marca y gusto del chicle que mascaba. Tenía el pelo mitad pelirrojo y mitad negro, lo cual me hizo sospechar que se había teñido hace unos meses, sin haber nunca más hecho nada al respecto. Hablaba con una voz aguda y fuerte, sin ninguna delicadeza ni decoro.

En resumidas cuentas: era ordinaria como ataúd con calcamonías. Sin embargo, y no me pregunten por qué, la consideré hermosa. Pese a todos estos "defectos formales", me parece que es una chica transparente y buena. Una persona pura. No es la primera vez que la veo, la conozco; aclaro, para los que piensen que estaba arrebatando mis conclusiones. Sin embargo, hoy cuando la vi, lo supe. No sé cómo, pero simplemente lo supe. "Hoy tenés algo de gracia, las tetas enormes y culo parado, muchos hombres seguramente te deseen y la vida te sonríe; pero es cuestión de no muchos años hasta que te embaraces incautamente, te arruines los dientes, engordes, se te caigan las tetas y el pelo se te arruine definitivamente. Y ese día quizás te mires al espejo y un toque de remordimiento te agarre por no haberte cuidado aunque sea un toque." Pensé eso. Con absoluta crueldad el pensamiento me invadió sin que pudiera hacer nada para evitarlo.

Cuando estaba afuera, pensé que en el fondo eso nos va a pasar a todos tarde o temprano, así que no se justificaba haber tenido esa reflexión. Miré toda la gente que transitaba por la calle Florida, encendí un cigarrillo y me detuve a tratar de mirarlos a todos, y de cada uno pensaba "Vos te vas a morir, vos también, todos van a morir". Pensar que hiciera lo que hiciera, yo también moriría eventualmente, me dio fuerzas para empujar la pesada puerta y entrar a la oficina para trabajar, como todos los días.

Sin embargo, casi no he trabajado desde que entré.


Salud.
 

martes, 17 de agosto de 2010

¿Por qué no se habrá matado ella? ¿Por qué no me matan a mí?

Hace algunos años tocamos el tema de el fogoneo mediático que nos enseña que la juventud está perdida.

Hoy me levanto y veo que es noticia que un imbécil, con sus imbéciles amigos, agarró un chumbo y se rajó un tiro en la cabeza.

Tiré el control contra la tele cuando vi que hablaba una conchuda (que nadie dijo quién era), con una voz insufrible, que decía varias cosas con una voz absolutamente insufrible. Como no le pude contestar, le voy a contestar en mi blog, porque sino me va a salir un forúnculo.

- "No puedo creer que el fiscal no nos haya avisado que cambiaron la carátula"
Claro, quizás sería conveniente que dijeras quién verrrrrga sos antes de que te avisen. Por otro lado, incauta absoluta, nadie tiene por qué avisarte un carajo si cambian la carátula... ¿quién te pensás que sos? ¿La Jueza? La jueza de la incauticia sos, conchuda.

- "Los amigos debían haberlo frenado, bastaba un segundo de lucidez para frenarlo, y no lo hicieron".

OJOOOOJOJOJOJOJOJOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! Acá fue cuando tiré el control contra la tele. O sea, tu amiguito, o tu novio, o tu hermano (no lo sé, porque nunca aclararon quién sos vos); este incauto agarra un chumbo y se pega un tiro en la boina, ¿y fue culpa de los amigos porque no lo detuvieron?  jajaajajaja!! Cuánta, cuán ilimitada puede ser la incauticia a la hora de hablar eh!!

No entiendo por qué los periodistas del orto le daban tanta bola, y no le retrucaban como sí lo suelen hacer en otros casos. ¿Por qué nadie la puso en su jodido lugar? Lamentable. Yo sinceramente la hubiera garzeado sin que se diera cuenta.

Obviamente que después de eso entraron a pasar noticias de jóvenes con coma alcohólico, de las malas costumbres y del peligro social que se viene. Se ve que las noticias de las salideras bancarias (que SIEMPRE ocurrieron), o la de que hay muchos accidentes causados por colectivos (OH!! LA GRAN NOBVIEDAD) ya eran insuficientes para alarmar a la población y hacerla sentir intranquila y vulnerable.


Débora Plager: teñirte de rubio, vestirte con ropa más cara y ponerte un revoque de mezcla fina en la jeta, no me hará olvidar que estuviste en Utilísima Satelital y que siempre siempre fuiste horrible, por más que hoy en día te des aires de MILF moderna y preocupada por la sociedad. Ojalá que Dios te tenga en su gloria y te lleve consigo... pronto.


Putos de mierda, asúmanse y destrúyanse!!

Lectores: como consejo les digo que mejor salgan más a la calle y miren menos la tele.

Y este incauto que se disparó: lo siento mucho hermano, disculpá la crueladad y la frialdad, pero sos un pelotudo. Y si te dejaste disparar por tus amigos, sos más boludo aún.

Salud.

jueves, 12 de agosto de 2010

Sembrar el caos, por el caos mismo.


Soy una persona con la mente ordenada. No soy un obsesivo del orden, ni me agarra pánico cuando algún asunto no está en orden, pero me siento más cómodo cuando las cosas están en orden, más que nada en mi cabeza. Los lugares que suelo habitar están medianamente desordenados, y muy cada tanto los ordeno. Sin embargo, como soy un ser humano, necesito que la tendencia que todos tenemos al caos, se fugue por algún lado. Ser una persona ética y correcta, con ínfulas de joderle la vida lo menos posible al resto, hace que, por regla general, el ánimo de caos termine escapando por costados exóticos y, en algunos casos, hilarantes. Lo dividiré en regiones geográficas, porque se me canta... y para sembrar el caos.


CAOS: una película que jamás vi y quizás nunca vea pero que, pese a no tener un carajo que ver con esta entrada, apareció en google cuando puse "Caos".

En el trabajo:

- Muchas veces voy al dispenser de agua, agarro el vasito de más arriba, el que nadie quiere agarrar porque se ensucia antes (usté seguro mentiende LeO); y lo coloco en el último lugar, o en el segundo, o en el medio. Nadie lo sospecha. Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.

- Muchas veces pongo en la impresora hojas que ya están impresas. El resultado adverso para quien imprime es evidente. Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.


En el transporte público y privado:

- Muchas veces pido el boleto de uno con veinticinco cuando corresponde uno inferior; y muchas veces pido de uno con diez cuando corresponde superior. Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.

- Muchas veces me rehúso a otorgarle el asiento a una persona que claramente lo necesita, y la mando a pedir misericordia en los asientos de adelante, destinados a los "diferentes"; y muchas otras veces le entrego mi asiento a una persona muy joven y que claramente no lo necesita, o a una mujer cualquiera, por el sólo hecho de encontrar belleza en su pelo o su cara (por supuesto que nunca cedo mi asiento por cuestiones de culos y tetas ... me parece bajo e indigno). Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.

- Muchas veces, cuando manejo, trato de pasar primero y miro mal al incauto que pretendía pasar antes; y muchas veces dejo pasar a todos hasta que el de atrás me toca bocina, y lo miro mal a ese por desconsiderado. Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.


En el discurso:

- Muchas veces me pongo en contra de alguien con el propósito inequívoco de generar una discusión, aún cuando puedo entender y estar perfectamente de acuerdo con lo que la otra persona está diciendo. Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.

- Muchas veces digo la verdad absoluta sobre lo que hice a gente que, por resultar ajeno a su realidad y comprensión, piensa que es un chiste y ríe. Y yo río con ellos, pero por dentro pienso: "acabo de sembrar el caos". El otro día una señora muy paqueta que es dueña de una parte de la empresa más o menos, me preguntó qué me había pasado en el labio. Le dije que me había quemado tratando de fumar un cacho de porro de marihuana, lo cual era la pura verdad. Nos reímos. Muchas veces mi vieja me preguntaba a dónde iba y yo le contestaba "Me voy a drogar a la plaza". Era totalmente cierto. Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.


- PERIODISTA PAGADO POR MÍ: ¿Usted qué opina, doctor?
- MÉDICO INCAUTO: Advertimos que a este individuo no se le ocurren ejemplos que no estén vinculados con la droga. Claramente se trata de un caso de fármacodependiente irrecuperable. Mi diagnóstico es que lo dejen en paz y no le rompan los huevos.
- PERIODISTA TRAICIONÁNDOME: Usted es un muy mal doctor, pero me agrada su actitud.



En la vía pública:

- Muchas veces, cuando viene una persona caminando de frente, hacia mí, hago como que me quiero correr para dejarla pasar, pero en realidad me corro para taparlo. A esta práctica la llamo "La Tapadita". Y la hago deliberadamente, para sembrar el caos.


En el ámbito doméstico:

- Muchas veces dejo la tapa del inodoro levantada, aún cuando sé que el arreglo es que quede abajo.Cuando soy interrogado al respecto, niego tener relación con lo acontecido. Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.

- Muchas veces atiendo los llamados de vendedores y les digo que me interesa, que me cuenten más, y dejo el teléfono ahí, continuando con mi actividad. Cuando vuelvo a pasar por donde está el teléfono, cuelgo. Lo hago deliberadamente, para sembrar el caos.


En el avión:
- Una sola vez pedí un café con leche con galletitas. Piqué las galletitas y las tiré adentro del café con leche. Esa mezcla la tiré disimuladamente dentro de la bolsita destinada a contener el vómito de algún pasajero mareado. Acto seguido hice ruidos imitando a aquel que vomita, quien generalmente hace sonidos similares a las palabras "Buda" y "Hugo". Una vez que toda la atención y las miradas se posaban sobre mí, tomé la bolsa y devolví el contenido a la taza. Ante la mirada atónita de pasajeros y tripulación, bebí el contenido con una sonrisa en la cara. Lo hice deliberadamente, para incomodar a mi novia... y para sembrar el caos.

Si lo piensan, lectores, también encontrarán situaciones en las que ustedes mismos realizan conductas con el objeto de sembrar el caos. El bello caos.

Saludos a ustedes, lectores que han sido mencionados en el párrafo anterior.

jueves, 5 de agosto de 2010

Consulta rápida.

Ya he destilado el correspondiente desprecio contra los refraneros acá.

Cuando una persona, generalmente despojada de todo indicio de facultad o terciario mental, manifiesta: "EH! SE JUNTARON EL HAMBRE Y LAS GANAS DE COMER":

¿A qué carajo se está refiriendo?
¿A que se juntaron dos sinónimos?
¿A que dos mellizos se unieron con algún propósito?
En serio: ¿qué carajo quiere decir con todo eso?

Si el hambre y las ganas de comer son exactamente la misma cosa, o al menos una es consecuencia de la otra, si nos ponemos a hilar fino.

¿Y si yo digo que se juntaron la mierda y las ganas de cagar? ¿Y si digo que se juntaron la erección y las ganas de garchar? ¿Qué pasa? ¿Soy un maleducado? ¿Está mal que diga esas cosas? ¿Tengo que decir que se juntaron el hambre y las ganas de comer? ¿Rambito y Rambón? ¿Eh? ¿Eso tengo que decir? ¿Tengo que decir "hablando de Roma" cada vez que viene una persona de la que estoy hablando? ¿Tengo que decir que estoy hablando de Roma aunque esa persona no se llame así? ¿Por qué? ¿Y si no quiero? ¿Y si antes que eso prefiero perforarte un dedo con un destornillados tipo parker?

Generalmente este nefasto refrán se usa en círculos de pelotudos cuando dos personas que comparten alguna travesura, vivencia, anécdota, o alguna característica saliente, se juntan. Por supuesto que quien lo dice es blanco inmediato del más profundo y silencioso de mis desprecios.


Así quedó la última conchuda que dijo este refrán delante mío.
Y le tuve compasión porque es mi vieja.


Hoy en el ascensor una persona de mi trabajo, que casualmente era mi jefe, pretendió gastarme una broma frente a otras personas que habitaban el ascensor, y que pertenecían al glorioso sexo femenino. Como tengo la barba sin afeitar hace 19 décadas (1,9 siglos), naturalmente queda muy desprolija, se enrula y a veces se caen pelos que viven un tiempo en la solapa de mi saco. Lo que podríamos llamar "un impresentable hijo de mil putas". La cuestión es que esta persona destacó esta circunstancia y me dijo "Oh!, he aquí un pelo enrulado en tu solapa... desconozco qué será lo que anduviste haciendo". Muy alegremente le contesté que la presencia de dicho pelo en la solapa, se debía a que "me estuve rascando las bolas con los dientes". Todas las desconocidas que habitaban el ascensor rieron y ahí yo me ruboricé con justa causa. Por supuesto que luego me pidieron autógrafos, números de teléfono y sexo grupal, pero como buen caballero que soy, les dije a una por una que se fueran a cagar a la fonda, que yo con androides no acostumbraba garchar. Una amagó un rodillazo a mis testículos, pero al advertir que son de titanio, decidió proteger la integridad de su rótula.

Lamentablemente olvidé a qué venía todo este episodio. Quizás simplemente quería comentarlo porque me pareció graciosa la ocurrencia. Como todos ustedes sabrán, es casi imposible rascarse las pelotas con los dientes.

Bueno señores, se han juntado el alcoholismo y las ganas de chupar, así que es momento de levantar mi corporativo ortën de este corporativo escritorio, ganar la calle hacia el primer supermercado abierto e increpar a la koreana para que me entregue la birra más helada que jamás haya entregado.

Con fingida cordialidad, los saludo hasta la próxima!! Ah, y si tienen tiempo y ganas, no olviden irse un toque a cagar! Es sano.

Salud.

lunes, 2 de agosto de 2010

A ver quién me explica esta.

Estuve viendo muchas películas de superhéroes, y viendo sus historias y sus tramas. Incluso vi la película de un superhéroes argento, llamado Zenitram, que se convierte cuando toma con la mano sus genitales y los sacude. Advertí que, a fin de cuentas, los superhéroes son todos egocéntricos, inseguros e imbéciles. Los villanos siempre son mucho más inteligentes, pero no tienen buena suerte ni guiones que los favorezcan.

Me quedó una pregunta rebotando entre los vacíos intersticios de mi balero: ¿por qué todos los superhéroes se ocupan de resolver crímenes aislados y específicos, y no atacan el origen de la delincuencia, probablemente generado en circunstancias ajenas al hecho delictual en sí mismo? Siempre dije que si tuviera poderes como superman ponele, además de vestirme diferente, iría a los lugares donde está el poder, el poder posta, y los amenazaría a todos para que dejen de afanar y de tomar decisiones que los beneficien y perpetúen.

Esos nefastos superhéroes son unos cagones chupamedias que sólo quieren quedar bien tapando la mierda que destila un sistema corrupto e injusto. Y además laburan en una sola ciudad, son localistas, segregacionistas y discriminativos.

Ahí tienen una buena idea para una película, productores de Hollyood caretas. Queremos un superhéroe que sea presidente, tome decisiones populares para que todos deban esforzarse para el bien común. Y que cuando alguno se haga el loco o quiera hacer negocios turbios: VIOLENCIA EXTREMA.

Si llego a ver un cómic que hable de esto, consideraré que me lo afanaron.

Salud.

viernes, 30 de julio de 2010

No sé por qué una cosa así me irrita.

Soy una persona muy paciente (salvo para la nefasta actividad denominada "pesca"... cómo me impacienta tirar una caña y no hacer NADA hasta que salga un puto pez), muy sensata y muy tranquila. Generalmente las cosas que me enfurecen tienen una razón que yo encuentro apropiada o adecuada para generar la furia más ciega.

Pero no encuentro motivo para que me ponga tan del orto cuando el word me corrige la gramática y no tiene razón. Pero me pone del orrrto eh!! Le pego al teclado a la voz de "ESTÁ BIEN COMO YO LO ESTOY PONIENDO CONCHUDA". Me da bronca porque te subraya la palabra con verde, de forma muy soberbia, y encima está mal. ¿Pero quién mierda te creés que sos, computadora del orto? Si me corregís corregime bien.

Me volví a enfurecer recién porque me corrigió la puta gramática y no estaba mal. Se hace el cancherito y pim! te subraya la puta frase o palabra. Lo odio. LO DESPRECIO.

Si sabés lo que te conviene, lector incauto, no me digas que lo desactive ¿ok? No lo digas. Ya sé que se puede hacer, no me lo digas ¿tamo?

Salud.

jueves, 29 de julio de 2010

Interesante intercambio.


A raíz de la confesión de la anterior entrada, tuve una fructífera charla con mi entrañable amiga Anabelí. Aprovechando esta nueva corriente de abalacia consistente en subir cualquier cosa, les dejo la cadena para que la pueda aprovechar ustedes también, hijos míos. Me tomé el trabajo de invertirlo para que no tuvieran que leerlo al revés. De nada.

 "
De: "Anabelí"
Para: Roger
Fecha: 29/07/2010 01:59 p.m.
Asunto: Re: Re:

No veo la foto del baston!!!!!!!


----- Original Message -----
To: "Anabelí" Anabelí@noslleva.com
Sent: Thursday, July 29, 2010 2:21 PM
Subject: Re: Re:

jajajajaja, no tengo el cable para sacarla del teléfono!! Y te garantizo que es lo más conveniente para todos!! Posta.


De: "Anabelí"
Para: Roger
Fecha: 29/07/2010 01:59 p.m.
Asunto: Re: Re:

Mejor no

A un amigo mío le cerraron una vez un fotolog por poner fotos del sorete.
Había una página que la gente ponía fotos de su sorete y podias entrar y votar al mas ... mierda supongo

me gusto el post del casamiento gay , me habia olvidado decirtelo

 
 
From: Roger
To: "Anabelí"
Sent: Thursday, July 29, 2010 2:21 PM
Subject: Re: Re:

jajajajajajaj... una página de mierda, claramente!!

El posteo del casamiento gay no lo quería subir, pero después me sirvió a mí haberlo hecho, porque sentí como que ya le había dicho al mundo mi opinión sobre el tema, y automáticamente dejé de pensar en el asunto (además justo salió la ley también, con lo cual el tema se cerró).

 
De: "Anabelí"
Para: Roger
Fecha: 29/07/2010 01:59 p.m.
Asunto: Re: Re:

digamos que les cerraste el orto a todos

jajaja

igual la parte que mas me gusto fue cuando hablas de cómo nos condicionan de chiquitos a seguir el camino de nuestros padres y despues tener hijos para que todos sigamos el ecositema

muy bien explicado

todavia no escuchaste la musica que te pase??

Loco haceme caso es musica abre cabezas

y no te olvides de bajarte " otro dia en el planeta tierra" de Intoxicados el pity es el referente máximo de neustra generacion apocaliptica, sólo hay que sacarse prejuicios y dejar escuhar lo que tiene para decir , el pibe sabe.

las drogas te enseñan mucho mas que el colegio


 
De: "Anabelí"
Para: Roger
Fecha: 29/07/2010 01:59 p.m.
Asunto: Re: Re:

se me mandó solo
decía que las drogas enseñan a veces mas que el colegio o mejor dicho te hacen pensar mas que en el colegio. Ahí estaría mejor la redacción

no te parece que perdimos demasiado tiempo al pedo en nuestros colegios catolicos?
y ni siquiera nos enseñaron a ordeñar una vaca o a plantar un malbon
cualquierisima
lo que mas me enseñaron fue a odiar a las monjas

 
----- Original Message -----
From: Roger
To: "Anabelí"
Sent: Thursday, July 29, 2010 2:21 PM
Subject: Re: Re:

[[PARTE CENSURADA PORQUE NO VENÍA AL CASO]]

Respecto de la educación y todo eso, yo creo que depende mucho también de cada uno. Conozco mucha gente que fue a colegios católicos y salió con una postura muy crítica, y hoy en día es gente con la que se puede hablar tranquilamente de los mismos temas. Porque pensá que abrir los ojos ante una mentira, darse cuenta, asumirlo y procesarlo, es un ejercicio intelectual que sirve mucho en la vida. Particularmente yo me siento más inteligente habiendo pensado y asumido determinadas cosas. El día que dije "Che, esto que me vienen repitiendo de dios y la virgen María posta que es cualquiera, no jodamos más...", fue muy reconfortante. Porque hice un ejercicio de mi intelecto y de mi libertad, y eso me hizo sentir bien. De un modo retorcido, pero hay un aprendizaje. Volviendo a aclarar que es en mi caso, yo ahora todas las cosas que se presentan ante mi existencia, las valoro con un criterio mucho más objetivo y tratando de despojarme de todo cuanto me hayan enseñado o dicho al respecto. No te creas que tener una opinión propia y sacar tus propias conclusiones es poca cosa. Mucha gente vive esclava de todo lo que se anda repitiendo por ahí. Vos los conocés, y yo los conozco. O sea, incluso yo diciéndote esto soy [CENSURADO] en un [CENSURADO POR EL DIABLO]... más metido dentro del sistema no podría estar.

Por otro lado está la gente que, por tener una naturaleza menos inquieta, o más perezosa, o sencillamente por carecer del suficiente intelecto, compró todo el paquete y así vive tranquila. Pensar que algún sistema tiene que haber (porque la existencia de un sistema es inherente al ser humano, el cuerpo funciona como un sistema al que hay que organizarse para nutrir), y no tener interés o ideas para cambiar el contexto donde uno cayó, luego se confunde con que ese sistema es el único que sirve, y que otra cosa distinta es mala.

Da para largo el tema. Fijate que al Pity ese hay gente que no lo quiere escuchar porque está fuera del sistema, porque usa drogas y hace papelones. Por ahí el chabón te está batiendo la posta, y si prestás atención escucharás gente que piense "Lo que dice este flaco no puede ser bueno, porque él usa drogas y no habla claramente". Una locura, pero todos lo hacemos. Cuando muera, cuando no estorbe, será tenido más en cuenta.

Les pasa a muchos.

¿Se harán millonarios con mi blog de genialidades cuando yo me muera? Che, acá oculto las direcciones de mail y los nombres y subo todo el intercambio al blog eh!! ¿Te molesta, Anabelí? ;-)


De: "Anabelí"
Para: Roger
Fecha: 29/07/2010 01:59 p.m.
Asunto: Re: Re:

para nada me molesta!

La posta que yo en mis años de coelgio solo estudie cosas que no me sirvieron  para nada y me rodee con personas que nunca tuvieron nada que ver conmigo y por eso creo que la pase bastante choto y contando los dias para terminar el colegio, sabes?

yo nunca me fume de esa de que " jesus murio por tu culpa, pecadora!!" ( yo que mierda le hice?? ) o que todos descendemos de adan y eva y sobre todoo esa de que Dios , todo lo ve y lo sabe .....todavia hay noches que tengo pesadillas en las que estoy en el colegio y me doy cuenta que me quedaron 3 materias pendientes o algo asi es la sensacion mas terrible que tengo. Cero nostalgia mis años escolares - Mis años maravillosos empezaron a partir de los veintipico, no se exactamente cuando, creo que cuando empecé a ser mas conciente y me hice la tipica pregunta de: ¿y ahora , que onda??

y todo empezo a tomar mas sentido
 
 
 
De: "Anabelí"
Para: Roger
Fecha: 29/07/2010 01:59 p.m.
Asunto: Re: Re:

Espero que la vida
Espero que la vida
me lleve donde sea
donde sea
Lo único, no voy a trabajar
para ningún viejo de mierda.

amen
"

Amén Anabelí, amén!

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No sé bien para qué verga sirve esto.