Abalacia... un sitio destinado a la reflexión sobre asuntos de bajísima trascendencia...

lunes, 30 de noviembre de 2009

Chapómetro.

¿Quiénes están más chapa? ¿Los feligreses de la Iglesia Católica? Ellos adoran a un zombie que es su propio padre, el cual siempre y cuando se lo reconozca telepáticamente como maestro y se coma simbólicamente su carne y se beba el vino que representa su sangre, puede liberarte de un pecado con el que nacés irremediablamente porque millones de años antes de que ellos nacieran, una mujer-costilla comió una manzana de un árbol porque una víbora la tentó. Viven regidos por 10 mandamientos que un huérfano devenido en rey y salvador de la población fue a buscar en una montaña a la que nadie lo pudo acompañar, y por un libro que consta de dos partes: una que le fue dictada (también telepáticamente) a unos profetas que lo pudieron escribir, y otra escrita por 4 pescadores que extrañamente sabían redactar muy bien, y que dejaron todo y salieron a predicar cuando una paloma blanca les indicó que así lo hicieran. Si no cumplen las pautas de conducta que indica UNA SOLA PERSONA (que fue integrante de la juventud hitleriana)*, y que es el único representante en la tierra de la deidad, entonces automáticamente quedan condenados a una eternidad de padecimientos y fuego eterno en el infierno. ¿O los feligreses de la Iglesia Maradoniana? Ellos adoran a un futbolista nacido el 30/10/1960, que no les exige ninguna regla de conducta, y que ellos voluntariamente adoptan como maestro porque admiran exacerbadamente la calidad de juego desplegada a lo largo de su carrera. No deben comerse su carne ni beberse su sangre de modo simbólico. Tienen pocas reglas de conducta y su incumplimiento no acarrea condena metafísica de ninguna especie. Ustedes dirán. * No me jodan las bolas con lo de la juventud hitleriana por favor eh! Ya sé que eso no significa que sea nazi y que odie a los judíos. Y ya sé que muchos (en especial los medios masivos de comunicación) dicen que era obligatorio o bastante forzado el enrolamiento. Ya lo sé todo eso ¿ok? No quiero que venga nadie a rasgarse las vestiduras en mi blog, porque me voy a ver en la obligación de bardear.

viernes, 27 de noviembre de 2009

El costado más berreta de los músicos.

¿Habéis notado que en muchas propagandas pasan unas musiquitas que son sospechosamente parecidas a canciones populares de artistas internacionales? Están al borde del plagio. Cualquiera con un mínimo sentido de la orientación se aviva de esto. Yo creo que deben armar reuniones secretas entre abogados y músicos (o músicos abogados, o abogados músicos) donde se ponen de acuerdo en qué canción plagiar, y la retuercen hasta que quede lo más parecida posible a la original, pero sin violentar la regla de los 8 compases. Considero que esta práctica es mezquina, turbia, indignante, clandestina, ilegítima y reprobable (sí, todo eso). Porque si bien legalmente es probable que no sea plagio (no dispongo de conocimientos musicales, pero el dinero en juego es mucho, por lo cual hago esa presunción... aunque igualmente podría ser que fuera plagio en la órbita legal), moralmente lo es, y encima utilizado para vender un producto. Invito a mis innumerables lectores a indignarse conmigo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Bajos instintos.

No puedo más, lo tengo que confesar públicamente: ¡¡¡Habilité un contador de entradas y lo hice arrancar desde 150!!!

martes, 24 de noviembre de 2009

Lo odio.

Por favor mátenlo. No puede ser que siga existiendo esta mierda. ¿Por qué siguen comprando ese producto? ¿No ven que este bebé de mierda que ya debería haber terminado el secundario nos está HACIENDO MUY MAL COMO SOCIEDAD?

En serio, basta.

No pueden depender de algo TAN berreta para vender jabón.

lunes, 23 de noviembre de 2009

No sé por qué en ningún blog nadie dijo esto.

Cuando sale publicado en facelook un álbum de fotos de algún cumpleaños de una mina, los primeros comentarios y los más fayutos, son de otras minas que no fueron al cumpleaños y que se re lamentan de no haber ido.

Lo que dicen:
"Uy gordi qué linda que estás, qué lástima que me lo perdí, LA ROMPIERON EH"

Lo que piensan: "Menos mal que no fui. Son todas unas grasas y encima esta mina está gorda y avejentada"

Hubieras ido al festín flaca si tanto la querés. A mí no me vengan con pelotudeces. Lo peor de todo es que si no dicen nada, la cumpleañera se enoja más. Demandan falsedad. La necesitan.

DISCLÉIMER: Esta realidad no se aplica a todas las mujeres. Mis hermanas, mis amigas, mi vieja y mi novia obviamente están exentas de todo lo expuesto. Quizáááás alguna que otra más.

jueves, 19 de noviembre de 2009

¿Sabés hablar?

Si alguna vez hablan conmigo, no usen las palabras del modo que a continuación expondré, porque difícilmente pueda seguir escuchándolos. Me dejará de interesar todo lo que tengan para decirme y me veré obligado a mandarlos al cerro catedral a redondear bulones, o directamente a golpearlos en el rostro. Me refiero a los que usan el verbo "saber" para referirse a acciones concretas. Ejemplo: "En algún momento de mi vida supe pensar que eras un pelotudo". Es tan absurdo hablar así, tiene tan poco sentido que ni siquiera sé cómo fundamentar mi postura. No supiste pensar nada... lo pensaste... ¿Qué onda? ¿ahora no sabés más cómo pensar? ¿O NO LO PENSÁS? Si hablás así, yo sé opinar que sos un pelotudo, y si sos mina, una pelotuda.

Reflexiones inconexas.

Acaba de irse el chabón que arregla la fotocopiadora. Le firmé el papel que me dio y sé que la máquina se va a volver a romper antes del martes que viene. Para mí es un hecho que no necesita comprobación, como que a las 3 de la mañana no voy a poder ver el sol con mis propios ojos. Simplemente lo sé. Esto me condujo a varias reflexiones superfluas, que deposito aquí, en el lugar indicado, abalacia, donde toda tu banalidad es libre de salir.

1) La cercanía con fin de año es inversamente proporcional a la importancia que le asignás a todas las cosas. A mí particularmente me pasa eso. Ya estamos en noviembre y me chupa toooodo un huevo. Uh, ¿no anda la fotocopiadora? ME CHUPA UN HUEVO, hago la fotocopia mañana, y sino que me la chupen todos. ¿Qué? ¿Se murió toda mi familia en un accidente de autos? Bueeeno, no importa, por lo menos tengo una herencia y tengo que dejar de pagar un alquiler como un pelotudo. Todo me importa un carajo. El hecho de que la vida no tenga sentido, laburar demás, laburar demenos, la inseguridad, los políticos, las imbecilidades que veo hacer a la gente a diario. Me paso absolutamente todo por el puente que une el ojo del ano con la bolsa de carrefour que me sostiene los huevos.

2) La frase "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" siempre me pareció una pelotudez insigne. Desde chico, desde que me la dijeron en primer grado. Audazmente guardé silencio y viví mi vida conforme una variación de la misma: "No hagas hoy lo que puedas pasar para mañana". Mi vida fue plena gracias a esta leve alteración del mandato. Me parece que es mucho más lógico hacer hoy lo que hay que hacer hoy. Si lo podés pasar para mañana, quiere decir que no hace falta hacerlo hoy, y entonces podés arremeter con la actividad suprema y necesaria, que debe hacer todo ser humano que se precie: rascarse las bolas con un rastrillo y tomar birra. ESO es lo que no hay que dejar para mañana. Y que no me venga ningún pelotudo a decir que hay cosas que hay que planificarlas con tiempo... ya lo sé ¿ok? No digan obviedades. No tomen las cosas que les dicen o leen literalmente. Aprendan a interpretar y no se hagan los abogaduchos buscándole el tecnicismo para discutir, para poder decir algo. Detesto la gente que cuando le hablás, en lugar de escuchar lo que decís, está tratando de retorcer tus palabras para rebatirte, sólo por el placer de rebatir. ¿Ok? Ya sé que hay cosas que se pueden pasar pero mejor hacerlas hoy, ¿tamo? No te hagas el pelotudo lector, porque no me va a temblar la mano a la hora de bardear. No voy a planear un viaje a Kuala Lumpur el día que pretenda hacerlo. No soy pelotudo, no me subestimes ¿ta claro? Bien. Espero haber sido claro.

3) Me violento cuando las máquinas no funcionan. Cuando la computadora anda lenta, golpeo instintivamente el mouse contra la mesa y me caliento como si le estuvieran tocando el orto a mi novia unos pendejos de secundaria en plena edad del tambo. Como si eso fuera a solucionar el problema. Cuando se atasca una hoja en la impresora, la golpeo y la pateo muy violentamente. Muchas veces me llamaron la atención en este aspecto. Me pongo rojo y empiezo a gritar insultos y golpear la máquina. No lo puedo evitar. Soy un tipo sumamente pacífico pero estas cosas me pueden. Ni qué hablar de cuando se desconecta la internet por razones no imputables a mí. Le pego al monitor con la mano cerrada en estos casos. Lo mismo cuando el cable de la tele anda mal y te corta lo que estás viendo. Tantos controles remotos he hecho mierda contra la pared, el piso o la misma tele... Y que no aparezca una raya, porque ahí la voy a tener que golpear en el costado con la mano abierta. Lo más loco de todo esto es que algunas veces, por razones absolutamente ajenas a mi entendimiento, las cosas se arreglan.




Esta foto representa lo que yo jamás haría. Odio las fotocopiadoras. No se me para si la tengo que poner en una de estas máquinas bestiales. Además miren bien la foto... es pésima. Miren lo notorio que es el hecho de que están fingiendo indiscutiblemente. Deben haber contratado a un puto y una tortillera, para que no disfruten del laburo.

Adios, simples mortales.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

El Darinista.

Hoy analizaremos un perfil complejo: El Darinista (se acepta la acepción “Darinero”). Este es un perfil que nos compete a todos. Todos tenemos algo de Darinista y tendemos a la darineada en algunas ocasiones de la vida. Por eso debe ser analizado con mucho cuidado, como para no tirar al ventilador mierda que eventualmente podría mancharnos. Abalacia no acepta ningún tipo de autocrítica, ya que considera que tanto el blog como su autor, son seres no susceptibles de mejora alguna, por haber alcanzado el grado máximo de perfección. El darinaje tiene dos facetas, dos caras. Una es positiva y la otra negativa. La única que nos interesa analizar es la negativa, porque con la positiva no podemos hablar mal de nadie. La faz positiva es, sin ir más lejos, un tipo difícil pero bueno, apasionado con algo, con poco tiempo, que vive apurado y es querido por quienes lo rodean.

La faz negativa del darinaje se manifiesta en un grupo de gente que llamaremos “los fatalisto-resignado-falso-estoicos”. Básicamente, esto quiere decir: está todo mal, nada va a mejorar pero la cosa es así, así que igual le metemos para adelante porque somos argentinos y re laburantes y el laburo es el laburo y hay que darle con todo, pase lo que pase. Son personas que, cuando alguien se tira un pedo empiezan: "uuuhhh... no te puedo creeer... no no... ahora no se va más el olor, nunca se va a ir... pero bueh, ¿qué va a hacer? hay que meterle pata negro...". Pero no se dejen engañar, porque todo es falso, en realidad a este tipo de darinista no le importa nada. Es una película que se hace y se la vende a él mismo y la trata de vender a los demás, en muchas ocasiones con éxito. Muchos compran, como es lógico, porque la gente esencialmente es estúpida. Es sólo una pose, una forma de presentarse ante los demás para generar admiración, lástima o compasión (según el caso). El Darinista quiere que lo vean. Ese es el fin último de sus acciones. Quiere que la gente note su presencia y se admire o compadezca por sus acciones o problemas, respectivamente. Luego este principio básico se expande, y el darinista empieza a querer hacerse notar en cualquier ámbito. El otro día, por ejemplo, detecté un darinista en mi laburo. El tipo fue y en el hall le pegó una palmadita en el culo a una mina que estaba por ahí. No sé si era la novia, filo, hueso o qué; pero el flaco fue y le palmeó el tujes adelante mío, sin ningún tapujo. Después se la empezó a comer ahí mismo. Todo eso no me perturbó hasta que el flaco me miró fijamente. Y ahí dije “acá hubo darineada”. Porque supe inmediatamente que este hombre estaba queriendo mostrarme a mí que se comía a la mina. Su intención, en el fondo, era que yo lo viera. Lo sé. Dentro de su economía de pensamiento, le pareció más "barato" quedar como el orto con la mina, a costa de mostrarle a un compañero de laburo que afuera tiene una minita, que curte, que la pone, que tiene una vida. Ese, para mí, es el razonamiento. Eso es lo que un darinista quiere que se note. Que es un tipo con una vida plena, apasionado, que se toma las cosas en serio. El trabajo es un caldo de cultivo para el darinaje. Cuando el darinista está apurado o cargado de laburo los podemos detectar con mucha facilidad. En el fondo, no importa cuánto laburo tenga, importa que todos lo vean que está estresado, que se agarra la cabeza, resopla, corre de acá para allá. También cada tanto genera una queja cansina y resignada, porque no hay tiempo de quejarse. Este perfil a mí particularmente me rompe las pelotas, aunque a veces me encuentro, en la vida diaria, marineando. A todos les debe pasar. Cuando corremos para llegar a algún lado, cuando tenemos mucho laburo, cuando vamos a un velorio y nos ocupamos de los trámites, cuando nos comprometemos con una causa difícil pero noble, cuando retamos a nuestros hijos, cuando vemos alguna injusticia. En todo momento es posible darinear. Quizás se estén preguntando por qué este tipo de personas se llaman Darinistas. Como ya muchos habrán sospechado, se debe a Ricardo Darín, el actor. Lo llamo Darinismo porque me hace acordar a todos los papeles (que casi siempre son parecidos) que hizo Darín en las últimas 97 películas que filmó. Un tipo argentino, apurado, enamorado de la vida, laburante a pleno, jugado con su laburo, que la lucha día a día, que le pone el pecho a las balas, con problemas de guita, con hijos en colegios privados cuya cuota le cuesta pagar porque la mujer lo garca con los alimentos, que lucha con proveedores y se estresa, que por ahí evade algún impuesto porque sino no llega a fin de mes. Una caricatura de ese estilo. Y hay gente que adopta esa postura darinista para vivir la vida, con el agravante de que lo hacen para recibir atención. Psicológicamente no puedo determinar por qué será que la gente se comporta así. Quizás forme parte de la idiosincrasia del argentino, que sea algo genético. Podemos usar el chamuyo patrón de la psicología, que es por "el reflejo de las propias inseguridades", pero bueno, con eso no decimos nada. Espero que esta breve reseña les sirva para aprender a identificar a un darinista, y revelar sus verdaderas motivaciones. Les podría ahorrar muchos problemas a lo largo de sus vidas.

martes, 17 de noviembre de 2009

Metafísica retorcida.

Hoy, mientras viajaba en un auto, pensaba en este blog, abalacia. Me concentré mucho y en un momento llegué a pensar que podía estar publicando una entrada con la mente. Después de hacer todas las cosas que había que hacer encima de ese auto (que JAMÁS se sabrán, a no ser que se sepan), vine a verificar. Desanimado constaté que no había podido generar una entrada con mi mente. "Bah... me hubiera pegado terrible julepe si aparecía una entrada con mis pensamientos", me consolé.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Vampiros Anónimos.

Ahora la nueva moda es que en las películas y series de vampiros, siempre hay uno que tiene los mismos poderes y la misma inclinación por la sangre que los demás vampiros, pero que se abstiene de morder porque tiene conciencia social.

Abalacia no aprueba esta nueva tendencia. Si sos vampiro comé sangre, y que venga el pueblo enardecido con cruces a clavarte estacas en el corazón, a tirarte ajo, agua bendita y exponerte a la luz del sol. ¿Qué es esto de que el vampiro se rehabilite después de pasarse siglos chupando glóbulos y plaquetas?

Y otra cosa que me llama abismalmente la atención es que los flacos tienen 450 años de edad, pero se enamoran de pendejas pelotudas de 19.

Está todo mal.

He dicho.

viernes, 13 de noviembre de 2009

¿Persecuta, obsesión o sencillamente pelotudez innata?

Como casi todo el mundo entre los 18 y los 30 años, soy una persona que tiene muchos trabajos. Un trabajo legal y después otros que me gustan. Es un clásico: tratar de hacerse camino en algo que a uno lo llene, y sufrir al mango en un laburo horrible para poder pagar el alquiler. El trabajo legal generalmente es despreciable, ya sea por la gente con la que se tiene que lidiar, por las tareas que uno debe cumplir, por los horarios o por el mango, que SIEMPRE es menos de lo que uno cree que se merece. Los demás laburos uno los hace con más ganas, pero con más cansancio, menos tiempo, menos recursos, menos orden y menos organización. Aclaro para los atolondrados que llamarle “legal” a un laburo no quiere decir que los demás sean ilegales. Lo aclaro porque lo único que me falta es que venga un despistado a preguntarme si vendo droga. No, no vendo droga. Los otros laburos también son legales ¿ok?.

La introducción lamentablemente no tiene nada que ver con lo que quería contar, pero me deliré, como tantas otras veces, con el tema de los trabajos. Si esto te jode, tengo la solución a tu problema: apretá la tecla “alt” y no la sueltes. Mientras esté apretada esa tecla, dale al F4. Fin de tu problema.

Los que hayan quedado leyendo luego de la ácida afrenta que acabo de redactar, tomarán conocimiento de la insigne pelotudez que quería contar. Mi laburo legal es en una empresa multinacional gigante, con mucha burocracia. Tenés que llenar formularios para tirarte un pedo, tenés reuniones de motivación, charlas de liderazgo. Bueh, todas las pelotudeces que se les puedan ocurrir, yo las vivo cotidianamente. Me deprimen un poco, sí, pero también me divierten. Podría abrir un blog aparte con todas las cosas que veo a diario. Me lo tomo todo con mucha soda porque sé que todos se van a morir, y eso me tranquiliza. Y si ellos no mueren, me chupa un huevo, porque eventualmente moriré yo, así que no me voy a hacer mala sangre porque hay un flaco que no me soluciona un problema que me permite hacer un laburo con el que se enriquece un tercero que lo odio porque me paga poco. No tendría ningún sentido.

Disculpen, lo intenté pero otra vez me fui por las ramas con algo que, si bien es bueno que lo sepan, no tiene demasiado que ver con la terrible gilada que quería relatar. Es algo que podría haber escrito en 5 renglones, como hace este ídolo que me hace llorar de la risa con las cosas que cuenta: http://vidadeconyugue.blogspot.com/. En 5 renglones te explica todo. Bueno, yo no. Yo cuando me pongo a relatar algo me convierto en un pelotudo y me cuelgo escribiendo sobre cualquier imbecilidad.

Yendo al grano, la cuestión es que las casillas de mail (las del laburo legal… ¿vieron putos que todo tiene que ver con todo?) tienen una determinada capacidad, y hay que ir borrando mails para que no se llenen. Yo, que soy bastante obsesivo e infantil, y un poco pelotudo ¿por qué negarlo?, siempre quiero que esté lo más vacía posible, entonces borro al mango, y siempre tengo no más de 20 mails a la vista y los demás los remuevo. Los removidos van a una base de datos y quedan para siempre ahí, pero no ocupan espacio en la casilla. Pero hete aquí que los mails que uno envía, contra todo lo que uno quisiera, también ocupan lugar, pero no se ven todo el tiempo, están ocultos, entonces el impulso obsesivo no nos ataca constantemente, y se juntan. Por esa razón todos los viernes los elimino a todos. No dejo ninguno. Mano dura vieja. Limpieza étnica de mails enviados. Se van todos a la connnncha de sus viejas mails putos que ocupan mi espacio. Como la base de datos puede ser controlada y revisada por “la compañía”, en cualquier momento y por cualquier motivo, los mails personales hay que eliminarlos de todos lados. Yo creo que igualmente siempre en algún lado quedan. Si te quieren cagar te van a cagar digamos, pero por lo menos que les cueste un poco más. Y para borrar y quedarme tranquilo siempre meto un filtro que no falla jamás. Primero escribo la palabra “birra”, y borro todos los mails que aparecen. Después meto el término “fiesta” y borro todo. Luego el vocablo “descontrol”, luego “droga” y por último “faso”. Recién hoy, cuando hacía esto, me di cuenta de que soy un borracho fiestero descontrolado drogadicto porrero.

Lamentablemente ya es tarde para cambiar el rumbo. No quedará otra que seguirla hasta terminar como este ídolo:

 

¿Vieron que era una pelotudez? El que avisa no traiciona. OH NO!! DIJE UN REFRÁN!! LA PUTA MADRE QUE LO PARIÓ!! Merezco morir!!!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 12 de noviembre de 2009

Deben pensar que somos todos pelotudos.

En la mayoría de las cosas que llevan pollo (salchichas de pollo, patitas de pollo, hamburguesas de pollo, supremas de pollo, porongas de pollo, etc.) y que se venden a nivel industrial, siempre aparece un pollo re canchero y muy contento en el envase.

A mí este singular hecho me resulta sumamente macabro, morboso, irónico y horrible, porque lo cierto es que ese pollo que vemos tan feliz en el envase, en realidad tuvo una realidad que no es tan feliz: nació, lo separaron de su familia, lo encerraron en un galpón con muy poco lugar, lo sobrealimentaron, le metieron hormonas y mierdas transgénicas y unos días después lo degollaron, lo desplumaron, lo deshuesaron, procesaron su carne y lo hicieron salchicha, milanesa, o lo que carajo fuera.

Ahora quiero que venga José Granja del Sol y me responda la siguiente pregunta: ¿por qué mierda va a estar tan feliz el puto pollo después de todas esas cosas que le hacen? Dejémonos de joder hermano, la concha bien de mi tía abuela muerta.



No lo digo sólo yo.

"...Y los racionalistas que no caen en la rabia antiteológica se empeñan en convencer al hombre de que hay motivos para vivir y hay consuelo de haber nacido, aunque haya de llegar un tiempo, al cabo de más o menos decenas, centenas o millones de siglos, en que toda conciencia humana haya desaparecido. Y estos motivos de vivir y obrar, esto que algunos llaman humanismo, son la maravilla de la oquedad afectiva y emocional del racionalismo y de su estupenda hipocresía, empeñada en sacrificar la sinceridad a la veracidad, y en no confesar que la razón es una potencia desconsoladora y disolvente. ¿He de volver a repetir lo que ya he dicho sobre todo eso de fraguar cultura, de progresar, de realizar el bien, la verdad y la belleza, de traer la justicia a la Tierra, de hacer mejor la vida para los que nos sucedan, de servir a no sé qué destino, sin preocuparnos del fin último de cada uno de nosotros? ¿He de volver a hablaros de la suprema vaciedad de la cultura, de la ciencia, del arte, del bien, de la verdad, de la belleza, de la justicia…, de todas estas hermosas concepciones, si al fin y al cabo, dentro de cuatro días o dentro de cuatro millones de siglos –que para el caso es igual–, no ha de existir conciencia humana que reciba la cultura, la ciencia, el arte, el bien, la verdad, la belleza, la justicia y todo lo demás así? Muchas y muy variadas son las invenciones racionalistas –más o menos racionales– con que desde los tiempos de epicúreos y estoicos se ha tratado de buscar en la verdad racional consuelo y de convencer a los hombres, aunque los que de ello trataran no estuviesen en sí mismos convencidos, de que hay motivos de obrar y alicientes de vivir, aun estando la conciencia humana destinada a desaparecer un día..." Miguel de Unamuno - Del Sentimiento trágico de la vida - Ed. Losada.

martes, 10 de noviembre de 2009

Manual para pasarla bien en Starbucks Cofi.

Laburo relativamente cerca de un starbucks. Me pidió una minita con la que laburo pero que ella labura en otro lado, más lejos, que fuera al lugar a ver si tenía delivery y buscara un menú para llevárselo después cuando yo fuera para allá. Conocí un mundo nuevo lleno de cosas para relatar. Me apersoné en el local cafetero, preguntando a un NN del sexo femenino si el bistro poseía servicio de repartición domiciliaria. Constatado que no dispensaban dicho servicio, procedí a reclamar un menú, que me fue otorgado, siéndome imposible llevarlo atento que estaba plastificado y era exclusivamente para uso interno, en las instalaciones del mentado local. Dentro de lo que pude retener, vi que había capuchino, frapuchino en base de dulce de leche, o en base de crema. Estaba el famoso Moca blanco frapuchino, con el que tanto se excita Derek Zoolander en la película que lleva su apellido. Después había una cosa que se llama Mate latte, que deduje que sería un mate cocido con muy buen marketín. También hay cosas para lastrar, como sándwiches, tartas, muffins, donas, cheesecake, etc. Podés también pedir el café del día, que no sé cuál es, pero que es un café más copado y piola (una onda "granulado de los campos de Francia con dejos de aroma de cuando eras chico y paseabas por el prado"). El más conocido es el latte, que no sé qué es, pero habría que probarlo antes de arriesgar un juicio. Atento la imposibilidad de cumplir con las tareas que me fueran encomendadas, aconsejé al grupo de minas apersonarse todos en el local, que estaba bastante piola, y tomarse un café o lo que sea que tomen, jugar al dominó y charlar sobre García Márquez. También sugerí llevar, como mínimo, 20 mangos, porque me pareció lógico que una marca tan bien posicionada en el mercado, que vende productos de estudiada originalidad, te parta un caño de cobre por la cabeza a la hora de garpar. A mí no me gusta el café, pero mis todas mis relaciones vinculadas al mundo del café, habían dictaminado que bien lo vale. Quiero dejar constancia de que yo quería descollar mandando un menú escaneado, y de hecho le rogué a un NN masculino que me lo prestara. "Te lo traigo en 10" le decía. Toda la gente que estaba comprando me miró con cara de "flaco comprá un café por lo menos... no te van a dejar llevar el menú para que se lo muestres a tus amigos". Fue bastannnte rara toda la escena. Esa noche no pude dormir. Algo me había quedado. Estuve muchos días contemplativo, nostálgico. Sentía que me faltaba algo en la vida. No podía pensar con claridad, hasta que luego de 24 sesiones con el psicólogo, 12 caminatas por los lagos de Palermo mirando el amanecer, 4mil kilómetros de ruta recorrida con música de Rod Stewart o quien carajo sea que dice "look into your heart", y otros tantos momentos de meditación; finalmente pude darme cuenta de que lo que necesitaba era volver a ese local repleto de maniáticos y tomar un puto café. Lo que viví no me despertó ira ni desprecio, sino que me levantó el ánimo y me hizo reír. Empecemos: Los empleados que contratan en Starbucks, o son mogólicos, o los torturan. Cuando vayas, afamado lector, prestá atención a la alegría que emanan los pibes. Hacen todo sonriendo y son todos así excitaditos neo-maracas. ¿Viste esos chabones que se comportan como locas? Que vos no lo podés garantizar con escribano, pero que sabés que te pegarían con la mano abierta a la voz de "zonzooo". "Hacemos café y nos divierte", debe ser la frase de cabecera. Profundicé en mi investigación, y fui varias veces más a diferentes locales de estos, y en todos los casos era el mismo régimen. Contratan loquitas. Y he aquí oh! santa ironía, BATMAN, que es esto particularmente lo que me hace retornar (el que me acusa de puto me lo cojo), porque esa clase de gente tan desenvuelta y desinhibida me hace la vida un poco más amena, un poco por admiración, pero mayormente porque es indiscutiblemente gracioso todo. Te comprás un café y te preguntan tu nombre, y te lo escriben en el vaso con un marcador indeleble, y cuando está listo te dicen "ROGELIO ESTÁ LISTO TU LATTE MATE MOCA FROPA MAPU FRAPUCHIINOOOO IUJUUUU" y se re excitan! ! jajajaj aayy!! es taann gracioso. Festejan el hecho de que un café esté listo y que vos seguramente estés feliz por este acontecimiento, lo cual es lógico. Comparten tu alegría, a cambio de un salario mínimo. Es fabuloso. Acredito mis dichos con esta foto de un chino feliz por meter café en un coso: No sé de qué manera han logrado esto los dueños de la marca, pero es ampliamente destacable. El encargado de eso tiene que ser un chabón que gane mucha guita. Se merece cada centavo. Aconsejo no decir un nombre falso. El día que yo lo hice, cuando me llamaron me tuve que contener tanto la risa que casi se me sale un ojo de la jeta. Casi me tengo que ir del lugar como me tuve que ir de mi laburo el día que un flaco tenía la bragueta abierta en el medio del salón y sólo yo lo había percibido. Bueno loco, ahora cuando cobren vayan a estárbacs y tómense algo. Si no les gusta el café como a mí pídanse algo que se sirva en un vaso, un moca choca, o un poca ropa frapu pala fasochino, no sé. Gracias a este manual, lejos de odiar a la humanidad, la van a pasar bien.

De nada.

PD: Dos sarangas en un día. Qué al pedo que he estado hoy eh!!!!!!!! Prometo que hasta el año que viene no meto una sola puta entrada más.

Abalacia crece.


Sigo abriendo etiquetas que luego JAMÁS nutro. La de hoy: Perfiles. Descargaré nuevamente mi ira contra la sociedad. El perfil que vamos a desentrañar hoy es el del "refranero pelotudo". Es una subdivisión dentro del grupo de refraneros.

Está el "refranero de ley", que generalmente es un viejo borracho hecho mierda que ya no caza ni una tortuga en el patio de mi casa. Este subtipo sólo habla mediante refranes. Le preguntás la hora y te dice "No por mucho madrugar se amanece más temprano". Como es imposible hablar con este tipo de seres, directamente ni me molestan. No les hablo porque sé que si necesito algún dato preciso y me contestan un refrán, entonces no me quedaría más opción que meterlo en un horno de gas y dejarlo apagado hasta que se muera de hambre Y de sed. Ni me calentaría en prenderle el gas para hacerlo cagar.

Después está el "refranero copado", que tira el refrán justo en situaciones humorísticas. Como toda persona con buen sentido del humor, este subtipo de refranero me cae bien, y hasta diría que me hace tener un poco de fe en los propios refranes, cosa que desde ya anticipo que no me cabe para nada el tema de los refranes.

Estoy podrido de la gente que argumenta sus posturas con refranes populares pedorros. Cuando estoy hablando con alguien, de lo que sea, de la pelotudez más insigne que pueda ocurrírseles, nada me rompe más las bolas que que me diga algo como "Y no, porque vos sabés como es, al que nace barrigón es al ñudo que lo fajen".

Diseccionemos esta imbecilidad:

1) ¿Alguien conoce alguna persona que haya nacido barrigón? Yo no. Los bebés cuando nacen son una mezcla de cartílagos malformados, jugos de la placenta, sangre y asco. No tienen barriga. Tiene la panza nueva a estrenar cero ká eme. Algunos nacen más grandotes, pero nadie nace barrigón. Y no vengas vos, abogadito piola, o estudiante de medicina que acabás de cursar bebología, por favor no me vengan a decir que existen casos de bebés con barriga, posta. No me interesan esos casos. Acá nos atenemos únicamente a las estadísticas que yo manejo ¿tamo?


2) ¿Qué carajo quiere decir ñudo?


















Te aclaro, lector argentino, vivaz, astuto, que si fuiste a la página de la RAE a consultar para hacerte el vivo y dejar un comentario, olvidate, comentá otra cosa, poné una publicidad, porque en esa página yo ya sé que no encontraste un carajo. Con este párrafo estoy convencido de que senté de culo a más de uno. Esa última oración sería aplicable en un blog con un poco más de visitas, lo sé, pero a alguno voy a enganchar en algún momento, estoy convencido.

Presumimos entonces que AL ÑUDO quiere decir "AL PEDO".

3) Por último: ¿Por qué van a fajar al pobre barrigón? ¿Para que baje de peso? Hasta donde yo tengo entendido señores, es mejor hacer ejercicio, dieta y aflojarle al vino para bajar la barriga.

COROLARIO: El refrán es una pelotudez, con lo cual vos no podés venir a decirme eso para argumentar que rajaste a tu mucama, llegado el caso. Porque entonces ya ahí inmediatamente te convertís en un mogólico marca "CAÑOSSILEN".

Respecto de los refranes en sí mismo, sinceramente no sé por qué seguimos usándolos. Son generalizaciones que no siempre se cumplen. Si a vos te gusta decir "Al que madruga Dios lo ayuda", no tengo problema, decilo. Pero si yo te pregunto "Che ¿por qué madrugás?", contestame con algo concreto. No me vengas a decir que es porque dios te ayuda, porque Dios no está comprobado que exista, y además es evidente que no te ayudó, porque sino no estarías diciendo semejante cantidad de pelotudeces, y no tendrías el cerebro tan atrofiado como para ser taaaan hijo de puta.

Voy a empezar a impugnar todos los refranes. Los voy a completar a todos. Digan un refrán y se los completo. De los 32 millones que hay, podemos sacar los 50 mejores y usar nada más que esos hasta que yo diga que son una gilada.

Veamos:

- "En casa de herrero, cuchillo de palo", o no. Puede haber cuchillos de otro material, ¿no? Sí, puede haber, no me digas que no. Andá a la casa de 150 herreros y por favor decime si en todas ellas los cuchillos son de palo. Si me decís que en las 150 casas de herreros usan cuchillos de palo, entonces te digo dos cosas:
a) los herreros son todos pelotudos, porque un palo no corta, y siendo herreros podrían hacerse tranquilamente un cuchillo de hierro;
b) vos sos más pelotudo que un herrero, porque te pusiste a visitar 150 herreros, con toda la movida que eso implica, únicamente para contradecir la entrada de un blog de 5 lectores. Ahí sí que te garantizo que sos un pelotudo de la peor calaña: UN PELOTUDO CON TIEMPO.

- "Más vale pájaro en mano que cien volando" --> Y decime a ver ¿para qué CARAJO querés tener un pájaro en la mano? ¿Por qué no te lo metés en el orto, sorete? Además si ya tenés uno en la mano quiere decir que lo cazaste. Si lo cazaste quiere decir que podrías cazar otro. Si no tuvieras la mano ocupada con ese pájaro de mierda que agarraste, podrías agarrar uno más lindo, uno que te venga mejor. No, pero como lo dice el refrán entonces te conformás con lo que tenés y los demás pájaros ni los mirás. Fijate que sos tan pelotudo, pero tan archidiametralmente pelotudo, que para conformarte a vos, ni siquiera se tienen que gastar en inventar una religión, una mitología y un libro escrito por la deidad. No, a vos te tiran un refrán y ya te adormecés, HIJO DE PUTA CHATO CHOTO CHETO!!! Creo que este es el refrán más conformista, mediocre, capitalista, espantoso y horrible de todos.

- "A caballo regalado no se le miran los dientes" --> Acá hay mucha tela para cortar. En primer lugar, háganse las siguientes preguntas: ¿conozco a alguien que le hayan regalado un caballo? ¿quién carajo regala un caballo? ¿alguna vez alguien me regaló un caballo? Bueno, la mayoría de la gente contestará estas preguntas en el siguiente orden: No - no sé, un cheto - no. Si alguna vez te regalaron un caballo hermano, tenés mucha suerte, y el que te hizo el regalo tiene mucha guita. Así que ya desde el vamos el refrán no me gusta, porque se aplica a una minoría de gente acaudalada. Lo cambiaría por "A I-pod regalado, no se le miran los gigas", más adecuado a los tiempos que corren y a las posibilidades económicas de la población (no de toda, pero más).
Y lo segundo y más importante, es que el refrán es una mentira. Nada más falso que el postulado de este refrán. Debería ser "A caballo regalado no se le miran los dientes mientras el que te lo regaló está cerca". SIEMPRE que te regalan algo de valor, lo primero que hacés es mirar si es de marca, cuánto cuesta, etc. Incluso conozco gente que se mete en internet para averiguar el precio de los regalos. Es un asco, pero es así. Se mantienen las formas frente al regalatario, se dice "gracias, qué lindo", y después si el regalo te parece una soberana verga de caballo padrillo, entonces te lo vas a meter bien en el orto y vas a odiar al que te lo regaló por mersa, amarrete, colgado o hijo de puto culorroto. Y que no te llegue a escuchar decir "a caballo regalado no se le mira el dentado" y creerte que sos más piola porque lo hacés rimar. Ahí sí que directamente te agarro un huevo y te lo aprieto con la puerta del avión presidencial, para que además del dolor de huevos te tengas que fumar un viaje con la hija de remil putas de Cristina Fernández de Kirchner. En serio, NUNCA digan eso, bajo ninguna circunstancia.

Volviendo al perfil, destaco que tampoco me gusta la cara de pelotudo que pone un refranero pelotudo cuando te contesta.

Lo más parecido que encontré en internet fue este flor de forro cuya foto publico acá abajo:

Fíjense la cara de "el que mucho abarca poco aprieta" que tiene. A mí particularmente me dan ganas de pegarle una buena giratoria en la nuca y pisarle la cara cuando está en el piso.

Saludos a todos los lectores que, justamente por su condición de lectores, leen abalacia.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Nueva sección.

Hoy inauguramos la etiqueta "giladas lingüísticas". Voy a poner todas las cosas que me parezca que son una pelotudez. La primera de todas es que SIEMPRE, pero SIEMPRE eh, todas las veces que a alguien le llama mucho la atención algo, el adverbio es "poderosamente". Parece que somos tan pelotudos que no podemos decir que nos llama astronómicamente, enormemente, inmensamente, republicanamente, hidráulicamente; no, cualquier cosa sólo es susceptible de llamarnos poderosamente la atención.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Información para tener en cuenta

Introducción. Hoy vamos a hablar de música, culturas y subculturas. Se ha puesto de moda en los últimos años, un estilo de música bastante particular. Algunos lo llaman reggaeton, otros pop urbano, también se le ha llamado hip hop latino, y de bastantes otras formas que no voy a mencionar porque en este momento no recuerdo. Lo que me interesa destacar de este estilo, es que las personas y bandas que lo integran, han asumido una postura aparentemente crítica y combativa. Cantan contra las estructuras, contra las drogas, contra la corrupción, contra la falsedad, etc. Son grupos conformados por gente latinoamericana que en su mayoría han nacido en barrios muy humildes, atestados de pandillas, de violencia, de muerte y de tristeza. Cantan mucho sobre el barrio y sobre lo dura que es la vida en él. Hablan de la discriminación, relatan que han sido olvidados y dirigen su discurso contra los ricos, los políticos, el sistema y, en casos excepcionales, contra la mar en coche. Como todos sabemos, la censura a la vieja usanza, consistente en prohibir la difusión de textos, discos y cualquier obra artística, ya no existe como tal. La nueva censura consiste en un mecanismo diferente. Ya no se le dice al poeta “no escribas eso” o “no hables de eso”, sino que ‘el sistema’ ha logrado pulir el método y ahora le dice al poeta “qué bueno lo que decís, cuán interesante”. Se le brinda una difusión desmedida y se le otorga al artista una fortuna incalculable, con la cual generalmente el cantor abandona el barrio que otrora inspirara su canción, y se va a vivir a un cántri o a algún barrio exclusivo.

Nudo. La cultura dominante en la mayoría de las sociedades del mundo actual, es la capitalista. Hemos llegado a un punto tal en que el dinero es la única forma en que un ser humano puede llevar una vida digna, tranquila y plena. Cada vez existen menos posibilidades de ir a buscar agua en el río, plantar las verduras o criar animales que provean de alimento, porque está todo lleno de cemento por todos lados. Ahora necesitamos pasar 8 horas en una oficina acomodando papeles y tocando botones en un teclado, para que cada 30 días nos den otros papeles que nosotros cambiamos por productos que no tenemos idea de cómo se obtienen ni cómo llegaron a ese lugar (si en este punto tu cerebro dijo “en camión”, tené cuidado… podría ser que no estés entendiendo lo que quiero decir, o que directamente seas un/a pelotudo/a. Fijate). Esta es la cultura dominante, la cultura en la que muchos de nosotros hemos nacido, la única que conocemos quizás. Estamos acostumbrados a esto. Sin embargo, este sistema, esta forma de organizarse, como todos saben, genera enormes desigualdades. Ya sea por la ambición desmedida de nuestra raza, ya sea por defectos congénitos inherentes al propio sistema; ya sea por una combinación de ambas, el asunto es que estas desigualdades existen y todos podemos verlas a diario. Y ante la existencia de esas desigualdades, aparece irremediablemente gente que se manifiesta en contra, que cuenta la versión de la otra vereda, que pide por favor que los que más tienen no sean moishes y repartan mejor la riqueza. Cuentan una realidad y buscan un cambio justo, un sistema que favorezca a más personas, básicamente. Hasta hace no muchos años, la respuesta ante este tipo de manifestaciones, era el uso de la fuerza, la censura. Se utilizaban las leyes para impedir la difusión de ideas que contravinieran los mandatos básicos del sistema, es decir, esas ideas que realmente pudieran hacer tambalear la sólida estructura que lo legitimaba. Con el tiempo, la eficacia de este mecanismo sencillamente desapareció. Por un lado, se volvió demasiado onerosa la implementación de un sistema de censura que pudiera detener una expresión popular cualquiera. Por otro lado, esta forma de combatir un movimiento contracultural sencillamente perdió legitimación. O sea que al costo dinerario se le sumaba el impacto negativo en la imagen que provoca la censura. Entonces el sistema mutó, se perfeccionó. Ahora sencillamente capta anónimamente al portador de la demanda, le da una casa en Beverly Hills, una Ferrari amarilla y un plasma de 105 pulgadas. Lo condecoran con infinidad de premios y reconocimientos, lo hacen viajar por el mundo. En fin, le hacen probar el dulce néctar de pertenecer, de “ser alguien” dentro del sistema, de ser un grosso y ser legal, de ser aceptado por la mayoría. Además se le hace creer que ahora su mensaje podrá llegar a mucha más gente, y que podrá aspirar a generar un cambio. Mierda de toro. En la cúpula del éxito, la persona ya estará tan confundida, tan ocupada, tan adornada, tan rodeada de parásitos, que con mucha suerte tendrá tiempo de sentarse a escribir. Y cuando finalmente se siente a escribir, lo último que habrá visto y sobre lo que podrá hablar serán aeropuertos, hoteles cinco estrellas, mujeres ardientes, escenarios repletos de gente coreando su nombre. Y esto irremediablemente impactará en sus canciones, en su poesía o en lo que sea que haga. Al final de este proceso, esta persona ya dejará de constituir una amenaza para el sistema. A la gente que le pasa esto se la suele acusar de haberse “vendido al sistema”. Y no es fácil de entender o percibir en toda su dimensión, pero en muchos casos, esta acusación es cierta. Más allá de que la música, para el caso, o la poesía, sigan siendo buenas. Cuando se le achaca a un artista de haberse vendido, es porque perdió la habilidad de criticar las injusticias y defectos de la cultura dominante. Venderse al sistema, para un artista, implica haber estado afuera, haber detectado y denunciado las fallas del sistema y luego haber sido captado y beneficiado por él. Y comprar a un artista, básicamente, es una cuestión matemática. Es cuestión de aumentarle los beneficios y distraerle la vista de las miserias. ¿Cuántos indigentes o gente con hambre vas a ver en un hotel 5 estrellas de Cancún? Ninguno. ¿Cuántas desigualdades sociales vas a captar viviendo en un cantri? Pocas. Y encima: si estás adentro del sistema y recibiendo muuuuuchos beneficios, quizás te empiece a costar un poco más cantar en contra ¿cierto? Ni hablar. Esta práctica se ha vuelto muy corriente, y se ha utilizado con infinidad de artistas, ya que la efectividad es muy alta, y el precio es cero. Simplemente darle al artista un porcentaje de las ventas que producen sus discos, sus recitales, sus libros, su obra. Usé el ejemplo del género musical latino porque es en el que, a mi entender, esto pasa con mayor evidencia. Son básicamente tipos marginados que cantan contra el sistema dominante, que no aguantan más la inseguridad, el miedo, la injusticia, y que se manifiestan en contra de la cultura dominante. El sistema los capta, le quita contenido al mensaje, lo empaqueta, lo publicita, lo vende y se enriquece en el proceso. Es redondo, porque además todo eso lo hace gente sin nombre. No hay nadie particularmente encargado de llevar adelante este proceso, sino que está debidamente complejizado y anonimizado (dos palabras recientemente inventadas por mí) para que no exista nadie a quien echarle la culpa. Porque, en última instancia, la responsabilidad (o la irresponsabilidad) es del artista. Y este proceso no respeta a los muertos tampoco. Fíjense lo que le pasó al Che Guevara por ejemplo. Ahora es re famoso y aceptado dentro del sistema, cuando justamente lo que el tipo quiso hacer toda su vida fue acabar con el mismo sistema que ahora fabrica y vende sus remeras, pósters y colgantes. Qué irónico ¿cierto? Se debe estar revolcando en su puta tumba.

Desenlace. Escribo sobre esto porque hoy vi la tapa de la revista Rolling Stone, que dedica el número al reggae. Pusieron a Fidel Nadal en la tapa con la leyenda “El Rasta que revolucionó el rock latino”. Así que abalacia los advierte: el proceso ha empezado para bajarle la caña al reggae. El reggae y la contracultura rasta han sido puestas en la mira. O sea, nos van a dejar fumar porro y usar el pelo raro, y mucha gente va a pensar que se ha ganado una batalla. Sin embargo, lo que ocurrirá será bien distinto. Sin que casi nadie se avive, lo que habrán hecho al final del día, será despojar de la cabeza de la gente, el mensaje más profundo del reggae, y pondrán al estilo de su lado, enriqueciéndose en el proceso. No tardarán en aparecer imbéciles con el pelo hecho rasta, con 3 lucas de ropa rasta de marca encima, con muchos símbolos de la cultura rasta, mucho azul, rojo y amarillo, mucha bandera de Etiopía, mucha remera de Bob Marley fumando chala (“porque yo fumo porro y soy re loco, pero estudio en la UADE porque quiero ser gerente de Coca Cola”); mucha chapa, pero sin ningún conocimiento real del movimiento. Sin contenido, sin ideas. Pura forma, pura vidriera. Y una vez más, nos complicarán la existencia a aquellos que sólo queremos vivir en paz. Porque empezará a hacerse cada vez más complicado encontrar artistas de reggae descontaminados y cultos. Y lo que más me duele es que la mayoría de la gente ni siquiera se va a avivar. Por eso Abalacia los previene. Así que los 3 lectores que mensualmente vienen a nutrir su mente aquí, serán los portadores de esta indiscutible verdad que abalacia expone hoy. Dejo una foto que se relaciona íntimamente con esta entrada, no tanto por lo que se dijo, sino porque acabo de ver que me fui al recontra carajo con la extensión. Si te fumaste el post hasta acá y sos varón, sos groso. Y si sos mina, sos grosa. Hasta la próxima.

Seguidores

El privado.

Insultos y amenazas se reciben en:

abalacia@gmail.com

No sé bien para qué verga sirve esto.