ACLARACIÓN: Voy a emplear términos como "maracas", "topus" y demás, que a los ojos de la actual cultura pueden sonar difamantes. Me la soban. No me rompan los huevos con la forma en que denomino las cosas. No les estoy haciendo nada, tengan sentido del humor... no sean putos!!! :p
He visto que hay mucha movida en torno al debate del matrimonio para personas del mismo sexo, gays, travestis, lesbianas y trans. Pucha, ahora para no ser discriminatorio hay que alargar todos los nombres. Antes podía decir "putos" y se entendía. Ahora diciendo putos estoy discriminando a los propios putos, pero también a las minas, porque no las menciono. Irónico. Los paralíticos han dejado de ser paralíticos y son personas con capacidad motora reducida. Muchas son las cosas que pretenden inculcar en nuestro vocabulario mucho antes de que aprendamos cuál es el fondo de la jodida cuestión. Me refiero, justamente, a no discriminar. Seguimos discriminando, asumámoslo. Porque ahora está muy de moda ponerse a favor del matrimonio gay, pero en la cabeza seguimos teniendo la señal de alarma, ese parlante bien prendido que suena fuerte cuando algo es distinto. ¿Sí o no? Hace poco tiempo supe a que a un amigo mío le cabía el pepino. No me llamó demasiado la atención, porque era algo que caía de maduro. Sin embargo empecé a advertir que en mi propio grupo de pertenencia, había también un tratamiento diferente. Siempre existe alguna chanza, algún comentario, alguna suspicacia. Siempre estamos hablando de eso. Todos. No sé cómo se sentirá este buen hombre, pero tener todas las miradas en mí constantemente, a mí particularmente no me gustaría. Apunto a que no lo estamos tratando ecuánimemente. Y no lo estamos haciendo por el específico motivo de que tiene preferencia por el amarreño.
Este texto carece absolutamente de un rumbo concreto.
Estaba atravesando el congreso de la Nación hace unos instantes, y advertí que había mucha gente que estaba manifestándose en contra del matrimonio gay. Perdón perdón, se estaban manifestando a favor de los derechos de los niños de tener un padre y una madre. Porque el argumento de esta gente no es discriminatorio, solamente sus consecuencias inmediatas y sus ramificaciones directas lo son. No me interesa hablar de discriminación. Yo discrimino y lo bien que hago en hacerlo, porque algunas cosas son diferentes de otras. Discriminás cuando elegís qué mina vas a encararte en un boliche, discriminás cuando elegís en qué caja ubicarte en el supermercado para que te atiendan más rápido. Discriminás cuando elegís tus amistades. Y también discriminás cuando tenés que contratar un empleado. La que no tiene que discriminar es la ley, pero las personas siempre vamos a discriminar, porque está en nuestra naturaleza. Hoy el verbo "discriminar" pasó a ser una mala palabra. Símbolo de los tiempos. Invasión progre con la que, en algún punto puede coincidirse, pero que acarrea consigo una inmensa cantidad de gilada. Yo mismo coincido y celebro muchos de los postulados de la nueva corriente anti discriminación. Pero que acarrea gilada es algo que no nadie en su sano juicio pondría en tela del mismo. Similar destino ha tenido el viejo "reprimir". Como si un yuta estuviera para otra cosa que no fuera reprimir. En nuestra actual cultura ultra progre, hablar de represión te puede hacer ver muy mal. Obviamente puede hacerte perder una elección de un día para el otro. Si alguien está cortando la calle, por ejemplo, mi opinión es que la policía debería ir y sacarlo, sin miramientos. Si no se quiere ir, tiene que sacarlo por la fuerza. Y si el cortacalles opone resistencia, hay que aplicar una fuerza superior, hasta lograr el objetivo de correrlo y que las personas puedan pasar, los bondis circular, y los bellos autos avanzar. Pero ahora eso no se puede hacer, porque ahora no se puede reprimir. Claro que esto ocurre porque vos le entregás un mendrugo de poder a un rati, y el rati siempre, por default, abusará del mismo. Policías: dan lástima. Han perdido todo el prestigio... bah, jamás tuvieron prestigio, pero básicamente están al pedo. O les dan poder y abusan del mismo, o se los quitan y no hacen nada para recobrarlo. Cómo desprecio a la policía. Para servir y proteger. Cambiaría ese falso lema por "para garronear pizza y transar cometas".
Dije todo esto porque creo que nadie está poniendo las cosas en su lugar. Nadie tiene por qué salir a decirle a nadie con quién puede o no puede unirse bajo una figura que otorgue ciertos derechos. Esto para mí es indiscutible. Si alguien quiere salir con una persona de su mismo sexo, no veo cuál es la ínsita perversión que hay en ello como para prohibírselo, o para asignarle menos derechos a tal unión. Después, por otro lado, considero que hay un exceso. Los maricotas, al igual que las feministas, pretenden ser iguales a algo que no son. Lo siento, pero no es lo mismo. Sin hacer ningún juicio de valor sobre el asunto, son dos situaciones distintas. No sé por qué hay tanta pelea con la cuestión terminológica. Hasta ahora nadie dio explicaciones sobre por qué es tan injuriante que un plexo que reconozca idénticos derechos a dos situaciones diferentes (que es lo mismo que remover el juicio de valor), se llame de otra forma. No es poco lo que esto me intriga. Los representantes de asociaciones para la defensa de los derechos del Topu Giggio, salen ofendidísimos a decir que si no modifican el código y los incluyen en la misma cateogoría (es decir, como si fueran un hombre y una mujer), entonces hay discriminación. Es extraño. Muy extraño. Creo que ahí ya hay gilada. El punto exacto radica en la identidad ante la ley. ¿A vos qué carajo te importa? En serio, decime ¿qué carajo te importa el nombre que le pongan a la institución que te reconozca los derechos... si los derechos los vas a tener? Tampoco es que le quieren poner "UNIÓN DE CULORROTOS". Vamos.
Claro que todo esto apunta al tema de la adopción. Sobre esto sinceramente no tengo una opinión formada que pueda fundamentar (o sea, sobre el tema más picante y central, no me hago cargo y no doy la cara, bien a lo cagón... muy mal Roger... muy mal lo tuyo). A primera vista, creo que es mejor que un niño esté con una familia gay, antes que no esté con ninguna. Esto lo digo porque mi experiencia en cuanto a familia, fue y es buena, tirando a "los volvería a elegir". El que haya crecido en una familia de mierda, podrá decir que la institución familia es una poronga, o podrá decir "antes que esta familia, prefiero que me críen el burro de Shrek y la dragona". Se ha dicho por ahí que esto atenta contra el núcleo básico de la sociedad. Creo que esto último es una paparruchada. No quiero ponerme demasiado marxista o anticlerical, porque ya bastante en serio estoy hablando, pero creo que la familia es más bien el núcleo de la sociedad, pero de la productiva. El típico caso del padre y la madre que laburan, gastan mucho tiempo para poder ganar mucho dinero y mandar a su hijo a un buen colegio. En ese gran colegio le enseñan al hijo a encajar en el sistema en el que los padres se hallan exitosamente insertos, a comportarse en la sociedad que cuando crezca los acogerá y les dará trabajo, un trabajo, una oportunidad de producir. El hijo aprende todas esas nociones, desde muy chico. Admira el esfuerzo de sus padres, aspira a eso. Piensa en tener un hijo e inculcarle similares valores. Claro que lo que están haciendo constantemente es producir. Producir cosas. Visto en perspectiva es sólo gente que produce. Con no poca vergüenza presencié hace poco el orgullo de un padre cuyo hijo se recibía de ingeniero, y el padre decía: "Ahora va a poder trabajar en la empresa y va a ser feliz". Encima la empresa era una empresa multinacional, no es que el pibe tenía una empresita familiar. O sea... recapitulando... va a ser feliz estando en un escritorio vendiendo fideos, a cambio de dinero, mucho dinero; para poder darle a su hijo una educación como la suya, para que pueda ser feliz... vendiendo fideos. En eso gastó su vida ese incauto: en vender fideos y lograr que su hijo haga lo mismo que él. Obvio que entre medio está la vida, las tradiciones, el esparcimiento, la cultura. Pero mucha gente no quiere asumir que en el fondo lo único que hace es producir fideos. Todos lo hacemos. Necesitamos trabajar para vivir. En este momento yo estoy en la oficina, sin ir más lejos... en la oficina, produciendo. El error es tomarse tan en serio todo eso. Estos seres lo ven como el único acceso a la felicidad, entonces se le enturbia la vista cuando alguien quiere apartarse del camino del fideo. Cuando esta gente (llámense conservadores, católicos, fachos, derechistas, industriales, oligarcas... como quieras, y lo digo sin ninguna connotación negativa o despectiva, pero les suelen decir así... a mí muchas veces más de un incauto me lo ha dicho) ve que algo se aparta de aquello que le enseñaron para triunfar y ser feliz, se espanta. Tienen miedo, lisa y llanamente. Un terror que no saben controlar, pero que tampoco pueden dejar que se note. Y en el afán de disfrazar este pavor, salen a la calle, argumentan con lógicas inidóneas y, en muchos casos, esconden todos sus prejuicios detrás de su dios. Su nefasto dios. Me hacen acordar a ese personaje que atravesó por muchas y muy distintas formas de vestirse, hablar, comportarse y opinar; hasta descubrir finalmente que lo que le quedaba mal, eso que la gente no soportaba de él, era simplemente su cara de inseguro. Cuando comprendió esto, nada ahí afuera cambió, pero él vivió más tranquilo, sin necesidad de andar pensando que todos estaban en su contra, y que todo iba a irse irremediablemente al carajo. No he conocido ninguna persona que cuando empieza a atravesar el umbral del cuarto de siglo, no diga "uh, qué mal que está el mundo... esto antes no era así, en mi época había valores... el mundo se va a la mierda... la juventud está perdida"... y demás sandeces de similar tónica.
Así que, retomando, el núcleo básico de la sociedad mis polainas. Déjense de joder con el núcleo básico de la sociedad. Los humanos son una mierda, y la sociedad que fundaron es una mierda. Así que por propiedad transitiva, su núcleo básico (si la familia lo fuera) también debería ser una mierda. No hay ningún motivo que justifique no avanzar a la hora de modificarlo o reemplazarlo. ¿Qué tanto joder?
Después, respecto del interés superior del niño, es muy difícil de determinar, porque no podés saber qué quiere un niño, o cómo le puede afectar el hogar donde uno lo ponga. Acá hay que hilar más fino y poseer conocimientos que yo no poseo, así que no podré expedirme al respecto. La psicología infantil es una ciencia que no domino... porque no me agradan mucho los niños.
Pero si es por una cuestión social, te la firmo con escribano que es mejor entregárselo a una familia de lustrarrifles o de tortillas antes que dejarlo a cargo del nefasto Estado Nacional. Negar esto sería como negar que yo soy el amo indiscutido del universo. O sea, un sinsentido.
Sobre este asunto hay mucha tela para cortar. Estuve mucho tiempo pensando en el asunto, analizando mis propias reacciones ante los fenómenos sociales que he podido observar. Sin embargo estuve muy poco tiempo escribiendo esto, así que naturalmente el texto puede estar muy inconexo. Dejo en el lector la responsabilidad de quedarse con lo importante y no romperme las pelotas!!!
Quizás sea un error subir esto. Quizás me faltaba saber más, escuchar más, leer más... pensar más. Pero también quizás, sólo quizás, me importe un huevo y 3/8 del otro lo que los lectores piensen al respecto. Y también quizás, eventualmente, puedan irse todos a la reputísima madre que los reparió.
Les juro, lectores, que no es nada contra ustedes. Es simplemente que quería bardearlos porque me pareció divertido hacerlo. Sabrán comprender (y si no saben..... ya saben).
Los saludo con desidia y fingida simpatía, oh! fieles lectores que a diario leen este blog, que se llama abalacia.
Amén.