Aunque podría considerarse una exageración, o bien un gesto de petulancia, propio de quien posee el diario del día siguiente, lo cierto es que Arizmendi comenzaba el relato de los acontecimientos diciendo que ese día había despertado con la certeza de que sería el último día de su vida.
Nunca puse en tela de juicio esa afirmación, no porque creyera seriamente en su veracidad, sino porque la historia era más pintoresca si se partía de esa base. Entonces, pues, Arizmendi despertó ese día con la firme intuición de que su vida terminaría ese msimo día. Desde que salió de la cama y hasta que ganó la calle, elucubraba formas de hacer que ese día, teniendo en cuenta que sería el último, valiera la pena. No fueron pocas las veces que, con el único propósito de importunarlo frente a algún público fresco, hice la observación de que más que ideas para poner en valor el último día de su vida, lo que él buscaba realmente era una buena razón para huirle a la oficina. En mi fuero más íntimo, creo que esta es la versión de los acontecimientos que más se ajusta a la realidad
Era lunes, aunque la ausencia de nubes en el cielo y la agresividad con que iluminaba el astro, lo hacían más parecido a un jueves, al menos en cuanto atiene al ánimo de un oficinista que termina su descanso y debe volver a la empalagosa rutina. Subió al colectivo 101, con dirección a la estación de Retiro. Encontró un asiento libre en el fondo, y por un instante se preguntó si no sería mejor permanecer parado, considerando la cercanía de esos asientos con el motor, fuente inagotable de ruido y calor. Eligió sentarse. Los excesos del fin de semana, sumados al calor y la presión atmosférica, confluyeron irremediablemente en la profusión de sudores dentro del saco de Arizmendi. A esto le siguió una alarmante dificultad para respirar, rematando el cuadro con una fuerte sensación de náuseas. Con esa espantosa sensación transcurrió el viaje, no pudiendo sacarse de la mente la vergüenza que le provocaría desaguarse en pleno transporte público y expeler sin más trámite los detritus del asado dominical. Sospecho que esa fue la única razón por la que Arizmendi no vomitó. Sabemos que, en ocasiones, la vergüenza, o incluso el miedo, tienen mucha más incidencia en los procesos orgánicos que las meras cuestiones físicas que los reglamentan. A fin de cuentas, la dirección de todo el asunto está a cargo del cerebro. Un verdadero misterio.
Ya convencido de que no terminaría el día vivo, Arizmendi decidió que debía bajar del colectivo cuanto antes. Recordando su propósito de hacer valer el día, tomó coraje y, antes de bajar, se dirigió a la mujer que estaba sentada delante suyo; mujer que, según sus relatos y también según mi posterior fiscalización, era indiscutidamente hermosa: "Discúlpeme el atrevimiento, pero no quería bajarme de este colectivo sin decirle que usted es la mujer más hermosa que he visto en mi vida."
Dicho esto, giró sobre sus talones y enfiló hacia la puerta. Inmediatamente después, y antes de haber llegado a la escalera del colectivo, perdió el conocimiento y cayó al piso dando un golpe seco con la cabeza.
37 comentarios:
ay qué romanticón
puto!
después entro y digo algo con sentido, ni siquiera lo leí todo, solo quería bardearte, sabrás entender.
JAJAJAJAJA! Pobre Arizmendi, un looser (?)
Salud!
Un comienzo trepidante. La espera de la continuación me deja sobre ascuas...
muy bueno! me dejas con ganas d seguir leyendo!
Suficiente para prestarle atención, un hombre inolvidable.
Genio.
Ou! un falso negativismo para llenarse de valor cada día y "aprovecharlo". Me pregunto cuando se decidió a realizar ese acto mental de que hay que vivir cada día como el último. Lo habrá sacado de Bucay?.
Ese día el hipocondríaco tuvo suerte y realmente se sintió lo suficientemente mal como para pensar en una verdadera muerte, más no esa de mentiritas que le servía de bastón.
Cómo seguirá? lamina en un instinto maternal intentará socorrerlo y eso servirá como de excusa para algo? resulta que no se muere, conoce a la mina pero cuando está en la cima de la "felicidad" se muere de-enserio? no pasa nada?. Intriga.
Salut!
A**
Me gustó mucho el comienzo de la historia
Sin embargo - CONTINUARÁ -
Estimado, debo hacerle saber que el tratamiento de su historia me ha parecido...
(también mi comentario continuará en la próxima entrada)
En este párrafo se te cuela el más habitual de todos los Roger Borratint: ¨Sabemos que, en ocasiones, la vergüenza, o incluso el miedo, tienen mucha más incidencia en los procesos orgánicos que las meras cuestiones físicas que los reglamentan. A fin de cuentas, la dirección de todo el asunto está a cargo del cerebro. Un verdadero misterio¨. La hciste ¨corta¨, no tanto por una cuestión de extensión....sino que la hiciste brusca a la cosa, desapacible, agresiva...como solés hacer. Este post tiene momentos obviamente poéticos (buscan metáforas)....no sé si es romántico....bueno, ponele que en la medida en que el tipo pretendió q su último día valiera la pena, y en él (día) hizo aquélla confesión a la mujer.....por tanto, lo que giraba en torno a sus sentimientos por ella hacían a un día valioso...suficiente como para morir inmediatamente después de eso. Pero también se puede ver que no hay motivo para seguir después del amor, ni siquiera por el amor, qué el amor (o lo que sea)no interfiere un puto plan.
No esperaba ese final...
Hace unos dias comentaba en el blos de una amiga que una situación asi parecería más que romántica, cualquier mujer en algun punto de su vida esparan que alguien se les acerque con palabras parecidas. Cuántos pasan sus vidas sin decir lo que sienten...
El trolo se hace la estrella y no contesta los mensajes... tomatelas Borratint!!
Ahora que sos uno de esos pibitos con blogs para enganchar minas te hacés desear, no?
;)
No estés celosa Rochi, Roger tiene amor para todas!! Juejue!
No contesto porque tengo mucho trabajo, de verdad. Además me cambiaron de lugar y estoy más vigilanteado.
Por otro lado, justo este post es algo que no habla de un tema específico que justifique un ida y vuelta o un debate, polémica o lo que sea. Sobre un texto ficcional no cabe mucho que yo comente los comentarios... o podría estar en desacuerdo con todos los que opinan y decirles que entendieron mal!! jajajjaa
En fin, sea como sea, te pido que no te desesperes. Entiendo la lujuria que puedo despertar en cualquier ejemplar del sexo femenino, pero no es para ponerse así!!
Salud!
P.S.: Es probable que los demás ahora vayan a pensar "a este para que te conteste lo tenés que bardear", y se arme una intensa guerrilla o gresca general.
oooooooo maiii godddd!
No da que la dejes picando así...
Queremos la continuacion!
Saludo pebete!
Mati.
Hace falta estar por morirse para decirle eso a una mina...yo creo que no! Era un cagón el tipo y que bueno que se murió.
Le doy un pulgar arriba a la historia porque como dicen: lo bueno si es breve mas bueno es (o algo así)
¿Se murió? ¿Dónde dice que se murió?
jajajajaja, estoy pensando en sacarle el continuará y que termine así. Tal como dice KLLR, me gusta más ese final que el verdadero.
Además lo estaba escribiendo el otro día y no encuentro manera de que me guste.
Es una gran idea.
Respecto de lo que decís, KLLR, no sé si es por ser cagón o por ser realista, pero no conozco mucha gente que ande cosntantemente revelando sus sentimientos e intenciones frente a las damas.
A mí particularmente, por ejemplo, me incomoda. Prefiero otras técnicas diferentes de seducción... yo que sé, es un tema complejo. Diría que "tiene muchos bemoles", pero he asesinado a mucha gente por decir esa frase del carajo como para andar diciéndola yo.
Estaría bueno saber usar esas cosas de encuestas para ver si el populacho quiere que Arizmendi viva o muera como rata!!
Deja la novela y contestame los mails!
¿Cagón por qué? ¿Por no bancarse el peso de su propia frase?
Propongo tres finales diferentes y que elijamos (como esos libros de detectives, para chicos)
Anabelí, no me llegó ningún mail.
El de la megacorporación ya no camina más, porque estoy laburando desde otro lugar ahora (ok, me degradaron a maestranza).
Mandá al correo caliente m'hija!!
jajajaja, me intriga saber qué pensará la persona que vio los mails.
Besugo!!
Leí que ahora estás como que laburando...odio cuando pasa eso. Eventualmente llega el momento en donde uno tiene que hacer aquello para lo que le pagan. sucks!
No te sintás intimidado por los comentarios y sugerencias, tirá el final de una, así como bife a la plancha.
Rescato que al menos no es uno de esos mini relatos que arranca por el final (recurso odioso) ydespués te cuenta pelotudamente cómo llegó a eso. Li-neal..li-neal quiero.
Salut
A**
wow wow, que no eran celos piscuí! Era bardeo gratuito!!
Propongo que lo termines como quieras. Aunque me copó bastante la idea de Maia onda: "si decides que Arizmendi solo se abre el bocho y debe ser hospitalizado andá a la página 53" "si decides que Arizmendi muera cual rata de albañal andá a la página 32" "si decides que la mina lo ve a Arizmendi medio moribundo en el piso, se baja del bondi y le escupe el ojo izquierdo andá a la página 74".
Che....vos sabés que a veces te leo...bueno...sí....sabrás porque a veces te comento, en fin, te leo y en ocasiones me da la sensación de que te estoy escuchando, de que te escucho no te leo. Vos hablás en la radio?...en realidad no me importa si lo hacés como un dato de tu vida, sólo quiero saber si tiene alguna coincidencia con este delirio la realidad.
Por otro lado no me gustó ni medio el ¨silencio opinador¨ por el que optaste esta ocasión (en este post)a la hora de responder los comentarios...capaz es un mecanismo de defensa que estás usando, o una droga con la que te estás dando.
saludito
jajajaja, no, la verdad nunca hablé en radio. Cuando era chico me invitaron a contar chistes en una radio porque me consideraban un tipo chistoso (un payaso), pero en el momento en que tuve que hablar no se me ocurrió ninguno. Ahora sé que fue genial, aunque en el momento fue bastante estresante.
Lo que me decís lo tomo como un halago, porque me parece bueno que alguien cuando lea lo que escribo, tenga la sensación de que yo estoy hablándole. Bien.
Por lo demás, lamento que no te haya gustado ni medio (¿llegamos a un cuarto al menos?), pero bueno, las razones que brindé son esas... qué sé yo, me pareció mejor no opinar sobre las cualidades o defectos de un texto propio. Es peligroso. Molto pericoloso. Si es un mecanismo de defensa, justamente por eso, creo que me corresponde negarlo y contrariarte!! Creo... los psicólogos lo sabrán!! Psicólogos, díganme inmediatamente qué es lo que tengo que hacer!! jajajajjaa
Salud.
Uh..ah...no. No hay nada. Imaginé un nuevo relato pedorro, o lo que es parecido: la continuación de esto que escribiste.
Te acabás de dar un aire culturaloso, Atraerás muchas chicas intelectualoides, dejarás a tu jermu y saldrás a leer Cortázar con polainas nativas.
Si querés revertirlo, yo te digo cómo ;).
Salut!
A**
Che piscuí, actualizá tu blog que esta entrada ya me aburre!!
¿Esta historia va a continuar?
Seguro después tuvo convulsiones, empezó a tirar espuma por la boca y ahí la mina se escapa corriendo puteando a su mala suerte.
Es obvio que espero la continuación del último día de Arizmendi...
Rogeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrr
¡¡¡ME LLEVÓ EL DIABLO!!!
Ud. podría, para calmar la ansiedad de sus lectores, hacer como los diarios cuando lanzan colecciones de fascículos: publicar el "plan de la obra" con las fechas de aparición de los siguientes capítulos.
O no.
Creo que voy a contar muy secamente y sin ornamentos el desenlace de la historia, y después me expediré sobre otros asuntos.
Se generó tanto suspenso que cualquier cosa que escriba va a ser una poronga.
me pareció leer la palabra poronga...
poronga?? donde donde??¿ JAJAJAJA =P..
dale flaco, escribi algo..
u.u
jajaja beso:P
Te pareció bien. Ahí decía claramente "poronga".
Mar... me veo en la obligación de decirle, previo sacudimiento del tobul: "ACÁ!!"
Salud.
Publicar un comentario