Hoy analizaremos un perfil complejo: El Darinista (se acepta la acepción “Darinero”). Este es un perfil que nos compete a todos. Todos tenemos algo de Darinista y tendemos a la darineada en algunas ocasiones de la vida. Por eso debe ser analizado con mucho cuidado, como para no tirar al ventilador mierda que eventualmente podría mancharnos. Abalacia no acepta ningún tipo de autocrítica, ya que considera que tanto el blog como su autor, son seres no susceptibles de mejora alguna, por haber alcanzado el grado máximo de perfección. El darinaje tiene dos facetas, dos caras. Una es positiva y la otra negativa. La única que nos interesa analizar es la negativa, porque con la positiva no podemos hablar mal de nadie. La faz positiva es, sin ir más lejos, un tipo difícil pero bueno, apasionado con algo, con poco tiempo, que vive apurado y es querido por quienes lo rodean.
La faz negativa del darinaje se manifiesta en un grupo de gente que llamaremos “los fatalisto-resignado-falso-estoicos”. Básicamente, esto quiere decir: está todo mal, nada va a mejorar pero la cosa es así, así que igual le metemos para adelante porque somos argentinos y re laburantes y el laburo es el laburo y hay que darle con todo, pase lo que pase. Son personas que, cuando alguien se tira un pedo empiezan: "uuuhhh... no te puedo creeer... no no... ahora no se va más el olor, nunca se va a ir... pero bueh, ¿qué va a hacer? hay que meterle pata negro...". Pero no se dejen engañar, porque todo es falso, en realidad a este tipo de darinista no le importa nada. Es una película que se hace y se la vende a él mismo y la trata de vender a los demás, en muchas ocasiones con éxito. Muchos compran, como es lógico, porque la gente esencialmente es estúpida. Es sólo una pose, una forma de presentarse ante los demás para generar admiración, lástima o compasión (según el caso). El Darinista quiere que lo vean. Ese es el fin último de sus acciones. Quiere que la gente note su presencia y se admire o compadezca por sus acciones o problemas, respectivamente. Luego este principio básico se expande, y el darinista empieza a querer hacerse notar en cualquier ámbito. El otro día, por ejemplo, detecté un darinista en mi laburo. El tipo fue y en el hall le pegó una palmadita en el culo a una mina que estaba por ahí. No sé si era la novia, filo, hueso o qué; pero el flaco fue y le palmeó el tujes adelante mío, sin ningún tapujo. Después se la empezó a comer ahí mismo. Todo eso no me perturbó hasta que el flaco me miró fijamente. Y ahí dije “acá hubo darineada”. Porque supe inmediatamente que este hombre estaba queriendo mostrarme a mí que se comía a la mina. Su intención, en el fondo, era que yo lo viera. Lo sé. Dentro de su economía de pensamiento, le pareció más "barato" quedar como el orto con la mina, a costa de mostrarle a un compañero de laburo que afuera tiene una minita, que curte, que la pone, que tiene una vida. Ese, para mí, es el razonamiento. Eso es lo que un darinista quiere que se note. Que es un tipo con una vida plena, apasionado, que se toma las cosas en serio. El trabajo es un caldo de cultivo para el darinaje. Cuando el darinista está apurado o cargado de laburo los podemos detectar con mucha facilidad. En el fondo, no importa cuánto laburo tenga, importa que todos lo vean que está estresado, que se agarra la cabeza, resopla, corre de acá para allá. También cada tanto genera una queja cansina y resignada, porque no hay tiempo de quejarse. Este perfil a mí particularmente me rompe las pelotas, aunque a veces me encuentro, en la vida diaria, marineando. A todos les debe pasar. Cuando corremos para llegar a algún lado, cuando tenemos mucho laburo, cuando vamos a un velorio y nos ocupamos de los trámites, cuando nos comprometemos con una causa difícil pero noble, cuando retamos a nuestros hijos, cuando vemos alguna injusticia. En todo momento es posible darinear. Quizás se estén preguntando por qué este tipo de personas se llaman Darinistas. Como ya muchos habrán sospechado, se debe a Ricardo Darín, el actor. Lo llamo Darinismo porque me hace acordar a todos los papeles (que casi siempre son parecidos) que hizo Darín en las últimas 97 películas que filmó. Un tipo argentino, apurado, enamorado de la vida, laburante a pleno, jugado con su laburo, que la lucha día a día, que le pone el pecho a las balas, con problemas de guita, con hijos en colegios privados cuya cuota le cuesta pagar porque la mujer lo garca con los alimentos, que lucha con proveedores y se estresa, que por ahí evade algún impuesto porque sino no llega a fin de mes. Una caricatura de ese estilo. Y hay gente que adopta esa postura darinista para vivir la vida, con el agravante de que lo hacen para recibir atención. Psicológicamente no puedo determinar por qué será que la gente se comporta así. Quizás forme parte de la idiosincrasia del argentino, que sea algo genético. Podemos usar el chamuyo patrón de la psicología, que es por "el reflejo de las propias inseguridades", pero bueno, con eso no decimos nada. Espero que esta breve reseña les sirva para aprender a identificar a un darinista, y revelar sus verdaderas motivaciones. Les podría ahorrar muchos problemas a lo largo de sus vidas.
4 comentarios:
El Darinista es el que acompaña a un familiar a hacerse un estudio complejo o una cirugía con anestesia general y después lo terminan atendiendo a él por un pico de stress.
Hay que denunciarlos!
jajajaja, me encantó el ejemplo. Has comprendido en su esencia el perfil Darinista.
El que hace autobombo de un laburo por el cual se destaco en algun momento y continua destacando este echo mucho tiempo despues de sucedido, podria entrar en este perfil?
Si es asi por aca hay unos cuantos! :S
Ese más bien entraría en la categoría "Pedante inseguro engreído".
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