Abalacia... un sitio destinado a la reflexión sobre asuntos de bajísima trascendencia...

viernes, 13 de noviembre de 2009

¿Persecuta, obsesión o sencillamente pelotudez innata?

Como casi todo el mundo entre los 18 y los 30 años, soy una persona que tiene muchos trabajos. Un trabajo legal y después otros que me gustan. Es un clásico: tratar de hacerse camino en algo que a uno lo llene, y sufrir al mango en un laburo horrible para poder pagar el alquiler. El trabajo legal generalmente es despreciable, ya sea por la gente con la que se tiene que lidiar, por las tareas que uno debe cumplir, por los horarios o por el mango, que SIEMPRE es menos de lo que uno cree que se merece. Los demás laburos uno los hace con más ganas, pero con más cansancio, menos tiempo, menos recursos, menos orden y menos organización. Aclaro para los atolondrados que llamarle “legal” a un laburo no quiere decir que los demás sean ilegales. Lo aclaro porque lo único que me falta es que venga un despistado a preguntarme si vendo droga. No, no vendo droga. Los otros laburos también son legales ¿ok?.

La introducción lamentablemente no tiene nada que ver con lo que quería contar, pero me deliré, como tantas otras veces, con el tema de los trabajos. Si esto te jode, tengo la solución a tu problema: apretá la tecla “alt” y no la sueltes. Mientras esté apretada esa tecla, dale al F4. Fin de tu problema.

Los que hayan quedado leyendo luego de la ácida afrenta que acabo de redactar, tomarán conocimiento de la insigne pelotudez que quería contar. Mi laburo legal es en una empresa multinacional gigante, con mucha burocracia. Tenés que llenar formularios para tirarte un pedo, tenés reuniones de motivación, charlas de liderazgo. Bueh, todas las pelotudeces que se les puedan ocurrir, yo las vivo cotidianamente. Me deprimen un poco, sí, pero también me divierten. Podría abrir un blog aparte con todas las cosas que veo a diario. Me lo tomo todo con mucha soda porque sé que todos se van a morir, y eso me tranquiliza. Y si ellos no mueren, me chupa un huevo, porque eventualmente moriré yo, así que no me voy a hacer mala sangre porque hay un flaco que no me soluciona un problema que me permite hacer un laburo con el que se enriquece un tercero que lo odio porque me paga poco. No tendría ningún sentido.

Disculpen, lo intenté pero otra vez me fui por las ramas con algo que, si bien es bueno que lo sepan, no tiene demasiado que ver con la terrible gilada que quería relatar. Es algo que podría haber escrito en 5 renglones, como hace este ídolo que me hace llorar de la risa con las cosas que cuenta: http://vidadeconyugue.blogspot.com/. En 5 renglones te explica todo. Bueno, yo no. Yo cuando me pongo a relatar algo me convierto en un pelotudo y me cuelgo escribiendo sobre cualquier imbecilidad.

Yendo al grano, la cuestión es que las casillas de mail (las del laburo legal… ¿vieron putos que todo tiene que ver con todo?) tienen una determinada capacidad, y hay que ir borrando mails para que no se llenen. Yo, que soy bastante obsesivo e infantil, y un poco pelotudo ¿por qué negarlo?, siempre quiero que esté lo más vacía posible, entonces borro al mango, y siempre tengo no más de 20 mails a la vista y los demás los remuevo. Los removidos van a una base de datos y quedan para siempre ahí, pero no ocupan espacio en la casilla. Pero hete aquí que los mails que uno envía, contra todo lo que uno quisiera, también ocupan lugar, pero no se ven todo el tiempo, están ocultos, entonces el impulso obsesivo no nos ataca constantemente, y se juntan. Por esa razón todos los viernes los elimino a todos. No dejo ninguno. Mano dura vieja. Limpieza étnica de mails enviados. Se van todos a la connnncha de sus viejas mails putos que ocupan mi espacio. Como la base de datos puede ser controlada y revisada por “la compañía”, en cualquier momento y por cualquier motivo, los mails personales hay que eliminarlos de todos lados. Yo creo que igualmente siempre en algún lado quedan. Si te quieren cagar te van a cagar digamos, pero por lo menos que les cueste un poco más. Y para borrar y quedarme tranquilo siempre meto un filtro que no falla jamás. Primero escribo la palabra “birra”, y borro todos los mails que aparecen. Después meto el término “fiesta” y borro todo. Luego el vocablo “descontrol”, luego “droga” y por último “faso”. Recién hoy, cuando hacía esto, me di cuenta de que soy un borracho fiestero descontrolado drogadicto porrero.

Lamentablemente ya es tarde para cambiar el rumbo. No quedará otra que seguirla hasta terminar como este ídolo:

 

¿Vieron que era una pelotudez? El que avisa no traiciona. OH NO!! DIJE UN REFRÁN!! LA PUTA MADRE QUE LO PARIÓ!! Merezco morir!!!!!!!!!!!!!!!!!

1 comentario:

LeO dijo...

Gran método para detectar mails nonc-santos.
Cuando tengas que agregar "trabas" o "puntita" a la lista, replanteate seriamente la existencia.

Por ahora vamos bien...

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No sé bien para qué verga sirve esto.