Señores... este blog no ha muerto.
Abalacia 2011, o lo que queda del mismo, vendrá con muchas sorpresas y juegos interactivos.
VENCEREMOS (a menos que nos derroten).
Salud.
Abalacia... un sitio destinado a la reflexión sobre asuntos de bajísima trascendencia...
jueves, 3 de marzo de 2011
sábado, 6 de noviembre de 2010
Cables, papeles y ficciones.
Tratá de leerlo mientras escuchás esto:
Del mismo modo que cuando uno escucha el cántico "Olelé, olalá, tu vieja se la come, tu viejo se ladá", y sabe que eso es gracioso, el otro día me hallaba caminando por la Ciudad Autónoma, recapacitando y haciendo cálculos como para atravesar el período que me fue otorgado en gracia, y vino a mi mente una verdad.
Después del morfi, el agua, la morcilla y todas esas cuestiones vitales sin las cuales la vida no es posible, pensaba cuáles son los pilares fundamentales de nuestra existencia. Ahí los tienen chicos. Están en el asunto.
Cables:
Debajo de todas las calles por las cuales caminamos, las rutas por las cuales transitamos. Por el costado de todas nuestras viviendas, adentro de la computadora, en el trabajo. Si miran con un mínimo de rayos equis, advertirán que estamos rodeados de cables. Siempre me imagino un escenario épico en el cual la raza humana se halla extinta, y vienen unos alienígenos a la tierras y ven los restos de nuestra civilización. Creo que la primer pregunta que se harían sería: "Loco, ¿qué onda tanto cable?" Y es así. Vivimos circundados por, y dependemos de los putos cables. Para el sencillo acto de escuchar música en el bondi, tenemos los cablecitos que conectan los auriculares al mp3.
Papeles:
Detrás de absolutamente todas las cuestiones de la vida, hay papeles. Andá, salí a la calle si no me creés. ¿Nunca pensaste cuántos papeles hay detrás de la obra para asfaltar una calle? Pliegos, licitaciones, ofertas, juicios, formularios. Comprate un auto y es sumamente probable que termines usando media resma de Ledesma 80g. El dinero está impreso en papel, sin ir más lejos. Todo, absolutamente cualquier movimiento que uno haga, es probable que esté respaldado por algún papel. Que el recibo de sueldo, que el ticket (tique) del supermercado, que la gran sarasa en patineta. Y lo más loco de toda esta cuestión es que la alternativa para usar menos papeles, depende de LOS PUTOS CABLES!! Existe actualmente la posibilidad de armar tu vida con menos papelerío. Pagar las cuentas por internet, limpiarte el cortacacas con bidet, pagar con tarjeta de débito, etc. Sin embargo, todas esas cuestiones dependen de los cables. ¿No les resulta extremadamente loco? A mí sí, sino no estaría dedicándole toda esta perorata.
(¿Se te acabó la música? --> Escuchaste ESSTA):
Ficciones:
Esta es la base de nuestra comunidad. Generar ficciones y vivir acorde a ellas. Si yo me pongo filosófico y pregunto: ¿por qué motivo estaría mal visto que yo fuera a laburar desnudo, si así es como he nacido, y como eventualmente he de finiquitar? La única respuesta que viene a mi mente, es que vivo inmerso en una ficción. Es una ficción previamente armada, por otras personas, que han dicho qué cosas uno puede hacer y qué otras no sería conveniente. Existe gente incluso que se vuelve esclava de las ficciones. Si yo te digo que: yendo a un colegio privado, aprendiendo un idioma, haciendo buenos amigos, sacándote buenas notas, bañándote todos los días, cortándote el pelo, vistiéndote a la moda, estudiando una carrera tradicional, buscándote una mina (o un flaco, si sos mina) de "buena posición", levantándote temprano y yendo a misa los domingos; si yo te digo que haciendo todo eso vos vas a triunfar, creéme que hay una alta probabilidad de que lo termines haciendo. Existen incluso ejemplares de seres humanos que ni siquiera cuestionan los motivos por los cuales hacen las cosas. Van y lo hacen, porque así está garantizado el éxito y el "buen pasar". Todas las leyes y las costumbres en realidad son ficciones de las cuales dependemos absolutamente, o absolurdamente, como le gusta decir a un amigo. El hecho de que un bondi frene en donde tiene que frenar, que en ese lugar justo haya un palo y que ese proceso se repita a diario, en realidad es una ficción que hemos armado para nuestra conveniencia, pero tranquilamente podríamos prescindir de ella. Sin embargo, cuando no viene el bondi uno se preocupa, putea y orienta su ánimo cuesta abajo porque llega tarde a repetir otra ficción, y todo así. ¿Se entiende lo que quiero decir? Me parece que lo expliqué de una forma sumamente marihuanera, y no estoy seguro de que se vaya a entender, pero bueh! La vida misma es una ficción si profundizás más este razonamiento.
En fin.
Ya lo saben.
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Miscelanius,
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