Abalacia... un sitio destinado a la reflexión sobre asuntos de bajísima trascendencia...

miércoles, 9 de junio de 2010

Misterios, nostalgias, milanesas y papas fritas.

DISCLAIMER: Me desligo de todo tipo de responsabilidad por la calidad de las entradas que realice de acá a octubre. El clima frío no me afecta positivamente. Generalmente me pongo más serio, un toque más amargo y algo pesimista. Siempre dije que soy un tipo que envejece todo el año en invierno. Paradójicamente mi estación favorita es el otoño. En una época de mi vida tenía la copada costumbre de pasar el otoño en Mendoza. Porque posta, no jodamos, no es lo mismo el otoño en Mendoza.

"No es lo mismo el otoño en Mendoza" decía aquel tema de Jorge Sosa: Tonada del Otoño. Y tenía razón.


En la vida hay misterios grosos, como el hecho de que las spice girls se hayan hecho tan famosas, para tirar uno entre millones. Cosas jodidas de creer, o difíciles de explicar. Una de ellas es que hoy, pudiendo haber dormido hasta el mediodía, me levanté temprano.

Me puse a mirar la tele, y supe que habían cortado el Puente Pueyrredón. Tuve ahí una epifanía, un momento de exacerbada iluminación. Por unos segundos sentí una sensación parecida a la que experimentás cuando caés que en el extraño logotipo de Carrefour (hipermercado que algunas personas llaman "carfur"), hay una C blanca.
 
¿No la tenías? Te acabo de iluminar la existencia. De nada.
 
 
Como no me gusta ir a trabajar a la mañana, decidí retomar el sano y viejo hábito de tomarme un colectivo y pasear. Tomé la cortada del puente Pueyrredón como un acontecimiento turístico, y supe de inmediato que el bondi idóneo era el número 17, que va hacia Avellaneda. La vuelta que debe dar para llegar allí cuando está cortado el puente, es bastante copada. No es un paseo bello, porque los lugares son feos. Por ejemplo, pasa por el sobrevaluado barrio de La Boca, una mezcla entre barrio residencial pedorro, villa miseria y un par de cuadras de palermo gólico; al que se lo llama "pintoresco"... bueno, pinteresco las pelotas. Es un barrio feo, pero dentro de su fealdad, hay algunas cosas que a mí me proporcionan placer. Las resctao por la sensación que me producen, que calculo que provienen de cuestiones ancestrales. Es difícil de explicar. Son algunas cosas que tiene la ciudad de Buenos Aires con las que uno en realidad está más ligado a nivel sentimental que en un plano racional.

En un principio, durante el tramo más conocido del recorrido, me sumí en la lectura del gran Marco Denevi. No sé si habrá escuelas o rivalidades sobre esto, pero a mí me gustan mucho más Denevi y Marechal que Cortázar. Me parecen mucho más entretenidos, profundos y geniales los textos de ellos que los del inflado Cortázar. No sé por qué la fama de Cortázar es tanto mayor que la de Denevi y Marechal. ¿Seré facho sin saberlo por tirar este comentario? Si yo pudiera elegir cómo escribir, cómo disponer las palabras para que queden de la forma más bella, poética y clara posible; seguro elegiría un método que mezclara el fino humor de Marechal con la claridad expositiva y la frescura de las ideas de Denevi. Estoy bordeando la pedantería ya con estos comentarios.

Me gusta leer autores viejos, preferentemente muertos. Generalmente con lo moderno tiendo a confundirme por la gran cantidad de oferta y variedad que hay, calculo que por eso me siento más cómodo agarrando autores del siglo pasado o del XIX (¿por qué verrrrga el siglo va en números romanos? ¿No es hora de que nos dejemos de joder con los números romanos? Son incómodos y el sistema de palitos y cruces es estúpido... es mucho mejor el nuestro, sóbenla romanos). Probablemente me esté perdiendo de mil cosas, de cosas que por no superar el paso del tiempo, quizás nunca más puedan llegar a mis manos, pero pienso que si siempre que puedo leer estoy leyendo, al final de mi vida podré decir "más tiempo que el que leí no hubiera podido, así que está bien". Además, como dijo Unamuno: "¿He de volver a hablaros de la suprema vaciedad de la cultura, de la ciencia, del arte, del bien, de la verdad, de la belleza, de la justicia…, de todas estas hermosas concepciones, si al fin y al cabo, dentro de cuatro días o dentro de cuatro millones de siglos –que para el caso es igual–, no ha de existir conciencia humana que reciba la cultura, la ciencia, el arte, el bien, la verdad, la belleza, la justicia y todo lo demás así?" No hay que tomarse tan en serio la vida, y mucho menos esa noción tan confusa que llamamos cultura. Eterna discusión sobre qué carajo es cultura. ¿Sos inculto por no saberte las letras de las cumbias? ¿Y si te sabés todas las óperas y sabés recitar a Shakespare, ¿sos re culto o re pedante? Tampoco quiero ser como Borges, que confesaba abiertamente que había renunciado a vivir para poder leer. Loquito de mierda, ¿qué onda apasionarte tanto con algo? Igual nos vino bien, porque ese chabón sí que sabía escribir. Seguramente también sea facho por preferir a Borges. Sinceramente no lo sé, pero lo intuyo.

En el viaje vi cómo toda la gente estaba a las puteadas por el corte, todos se bajaban enojados, furiosos por el corte. Todos hablaban mucho por teléfono. Pensé que no me sorprendería si me enterara que los cortes son organizados por las empresas de teléfonos para aumentar sus ganancias. Toda la gente usaba el puto teléfono, es impresionante. Porque a los conservadores, a los que tienen el poder, no les importa si está bien o mal hacer una marcha. Ellos van a decir que está mal, pero si la tienen que arreglar para obtener lo que necesitan, no duden que lo van a hacer. El mundo es mucho más complejo de lo que vemos. Nada es lo que parece, y todo tiene una razón. Todo. Incluso los carteles que siempre dicen "si tomaste, no manejes", pero jamás dicen que "si manejás, no tomes". Oh! las compañías de bebidas alcohólicas, ¿tendrás alguna injerencia en esto? Porque para mí el mensaje debería ser que si manejás, no tenés que tomar, porque si ya tomaste, es tarde, generalmente vas a querer manejar. Es mejor que te digan que no lo hagas antes, pero presumo que no es conveniente. Nunca crean que un mensaje no tiene un contenido oculto y subliminal. Nunca duden de que en el fondo la idea es lavarle la puta cabeza a todo el mundo. Ya se los vengo diciendo hace mucho tiempo. Como sea, el colectivero estaba muy a las puteadas, y manejaba muy mal. En un momento el sueño me venció y me dormí, y cuando me desperté ya estábamos del otro lado, en la horrenda Avellaneda. Nunca me gustó mucho Avellaneda, debo admitirlo, aunque calculo que debe tener alguna zona linda, pero creo que ni en pedo viviría en la Avellana. Además todos los días te cortan el puente Pueyrredón hermano, es una paja!!

En un momento, mientras transitaba por la Av. Mitre, calculo que más o menos al 2000, avisoré unos pequeños que salían con sus guardapolvos blancos del colegio. Fui severamente afectado por un golpe de nostalgia, y me bajé del bondi para mirarlos, aunque en realidad la intención era mirarme a mí, en el pasado. Esos niños no me interesaban en lo más mínimo. Luego seguí caminando por esa espantosa avenida, y en Gral. Iriarte agarré para adentro, pegué una vuelta manzana y comí algo en una preciosa fonda que hallé por ahí. Un buen sandwich de milanesa aceitosa a las 11 de la mañana es un vicio que hace mucho tiempo no me permitía. Seguí recordando mi incauticia colegial, mis pequeñas y poco duraderas novias, los grandes amigos que después nunca volví a ver, los profesores. Todo ese tipo de cosas. La incauticia de los jóvenes es lo que más envidio en la vida. Aquello que ya no volverá, grandes ideas, sensaciones y momentos que en ningún momento del futuro se repetirán, reposan intactos, nuevos e inmaculados en el corazón de todos los jóvenes. Los odio a todos, y sólo me reconforta el hecho de que en un abrir y cerrar de ojos, ellos serán como yo. "Fui como eres, serás como soy", pensaba en alusión a estos imberbes, mientras pagaba lo que consumí y me retiraba en silencio.

Después de esto me metí en una ferretería para charlar un rato con el ferretero, y luego me tomé el 17 que me dejó en el gris microcentro, y me puse a trabajar.

Salud, oh! lectores desconocidos por mí, pero apreciados y respetados gracias a las bondades de la internet; Salud.

jueves, 3 de junio de 2010

Seguro que en 15 días se re acuerdan de esta entrada.

Pasó antes de lo que yo pensaba, pero advierto, y debo hacérselos saber desde mi masivo blog; que la mayoría de la gente ya se ha olvidado de las catástrofes de Chile y Haití.

Entre todas las cosas re importantes que pasaron, como el bicentenario, el bicentenario, el bicentenario, el bicentenario, el bicentenario, el mundial, el mundial, el bicentenario, el bicentenario, el mundial, el mundial, el mundial, el mundial, el mundial, el mundial, el mundial, el mundial, el mundial y el bicentenario (no hice copy paste ni una vez, sabiendo eso quizás no les parezca TAN estúpido este chiste); decía, entre todas esas cosas, ya no hubo más tiempo para acordarse de nuestros queridos hermanos trasandinos. Así que lamentablemente chilenos, es probable que hayan sido nuevamente degradados a la categoría de "Chilotes de verga", como se los conocía acá antes de vuestra catástrofe (los Haitianos nunca salieron de la categoría "pobres negritos muertos de hambre"). Y ni hablar si llegamos a cruzarnos en el mundial... ahí seguramente hasta los gastemos con el terremoto en un cántico tribunero. Me hago céfalo-lúdico (o sea, "me juego la cabeza", por si sos tan bruto de no haberlo entendido, bruto, lector bruto) sobre ese punto. 

Sobre el mundial, no voy a hablar mucho, pero sólo diré que ya me está dejando los huevos del tamaño de Chicago, Illinois. Tengo el presentimiento de que no pasaremos la primera ronda (editaré esto oportunamente, diciendo exactamente lo que haya ocurrido). O sea, ¿cuánto más querés hablar del mundial? Posta, ¿no podemos hablar de otra cosa? Ya analizaron hasta el largo de los pendejos del orto de Messi y cómo eso incide en el ardor del culo, que a su vez se relaciona con la velocidad a la que puede gambetear. Ya discutieron sobre la conveniencia de cortarle o no los proctocapilis, y sin embargo siguen encontrando temas e informes para pasar. Por favor, tengan la decencia de ahorcarse en la ducha, en serio.

Mientras tanto, el gobierno de Haití y de todos los países donantes, administran y gastan el fondo de 3.800 millones de dólares para su reconstrucción, sin que nadie sepa bien en qué (porque es lejos y son negros y ya estaban para atrás antes del terremoto, así que posta que a nadie le importa lo de Haití, a nadie); y el Presidente Piñera pone a todas sus empresas propias y amigas como contratistas para las obras de reconstrucción del longilíneo país lindante (a precios realmente inflados... oh! esto me hace acordar a un fenómeno similar en mi país... *MACRI HIJO DE PUTA CHORRO CORRUPTO*). En el paréntesis hay un mensaje político subliminal.

Qué paradójico que todos los 24 de marzo nos rasguemos las vestiduras hablando de la memoria por algo que pasó hace mucho tiempo, y que sin embargo una vez por mes nos vayamos olvidando de las noticias que tanta importancia supuestamente tienen. Y después me dicen colgado a mí por no leer el diario. Ah, y para quien corresponda: ni se te ocurra romperme las bolas por haber puesto la dictadura como la parte negativa del ejemplo, porque si de lo que yo dije entendés que me parece malo tener memoria por lo de la dictadura, entonces va un duchazo frío de realidad: sos flor de pelotudo. Me encanta hacer estas aclaraciones al aire. Creo que realmente sirven. Nunca lo voy a saber, pero tengo mucha fe.

Bueno, como corolario: ¿Vieron que no era tan fácil cambiar el mundo?

EH! SE RE POLITIZÓ EL BLOG LOCO!! LO DEJÉ TODO POLITIZADO!!

Salud.

Seguidores

El privado.

Insultos y amenazas se reciben en:

abalacia@gmail.com

No sé bien para qué verga sirve esto.